The Ghost Of You ®

The Ghost Of You ®

" - Dicen que el amor cura... Aunque a veces tenga que rozar la muerte. "

S. 2 // Chapter 8. [Part. 3/3]

Meet me on the Equinox. Meet me half way
When the sun is perched at it's highest peek
In the middle of the day

 

Sonreí cuando llegamos a la puerta del departamento y aun el brazo de Angie estaba alrededor del mío. Yo reí y ella me miró.

 

-No quiero volverte a perder. Ya lo hice dos veces. Ya no más.

 

-Eso no va a pasar mientras esté aquí, te lo aseguro.

 

-No quiero soltarte.

 

-Está bien, estoy aquí.

 

Jimmy se acercó a la puerta para abrirla y entramos. Pareció que Angie se sintió un poco más segura al fin y me soltó el brazo. Nos dijo que nos sentarnos mientras Jhan, Greex y ella iban a la cocina por algo de beber.

 

El supuesto "novio" de Angie (que de hecho se me hacía raro no ver a Bob) no dejaba de verme como queriendo preguntarme algo, no sé, me sentía intimidado pero al mismo tiempo me sentía a gusto con él; al fin se atrevió.

 

-Todo este tiempo vi a Angie muy preocupada por ti. ¿Qué pasó exactamente?

 

-¡Jimmy! -exclamó Angie llegando de la cocina con un par de vasos y me dio uno a mí y otro a Jimmy-. Creo que ahora no es momento de hablar de eso.

 

-Oh, no, por mí está bien, de todas formas algún día tenía que contarlo.

 

-¿Estás seguro? -preguntó Matt.

 

-Sí -tomé un sorbo de mi soda y miré al suelo-: No sé cómo es que pasó todo esto, pero lo único que recuerdo es que de la nada desperté en algún tipo de cabaña en medio de la nada, creo que si no hubiera sido por Matt aún estaría ahí arraigado o peor...

 

-El mérito fue tuyo que pudiste escapar -comentó Matt.

 

-¿Pero qué pasó exactamente? ¿Cómo llegaste ahí? ¿Cómo escapaste? -preguntaba Angie mirándome a los ojos.

 

-No sé, no recuerdo cómo es que me llevaron hasta ahí, no recuerdo el lugar ni nada, sólo una cabaña fría y lúgubre. Escapé cuando los tipos que me cuidaban se fueron y yo me pude desamarrar. Nunca creí vivir una situación tan terrorífica en mi vida.

 

La voz se me quebró tan sólo de contar todo eso. No tuve el valor de contarle a mi hermana la situación en la que me encontraba, golpeado, deshidratado y sin comer... no quería preocuparla más. Le dirigí una mirada advirtiéndole a Matt que no dijera nada.

 

-Te encontré en la carretera de Ventura -fue lo único que dijo Matt, que de hecho le agradecí mentalmente.

 

-Yo, estaba demasiado... asustado como para recordar algo -finalicé.

 

-Está bien, está bien, ya no hablemos de esto, por favor.

 

Noté la angustia de Angie en sus ojos. Los demás me miraban sorprendidos.

 

-Tenemos que pensar que haremos con lo de Emily -comentó Greex.

 

-Es verdad, ¿qué vamos a hacer? -prosiguió Zacky.

 

-¿Dónde dicen que la vieron? -pregunté.

 

-El que la vio fue Zacky -dijo Angie.

 

-En el Hotel Arts, del centro. Un amigo está hospedado ahí, podemos ir y vigilar, podemos inspeccionar al hotel y después idear un buen plan.

 

-Me parece una muy buena idea -comentó Jimmy-. Creo que es buen momento para que llames a tu amigo y decirle que vamos para allá, no hay tiempo que perder con esto. Dile que si ve algo sospechoso nos avise de inmediato.

 

Me sorprendió lo bien que manejaba todo esto Jimmy. No lo conocía, pero a pesar de su personalidad un tanto extravagante y despreocupada, parecía un chico muy inteligente.

 

-Está bien -Zacky se levantó de su lugar para marcarle a su amigo.

 

-Es cuestión de esperar a lo que diga el amigo de Zacky para ver como haremos las cosas de ahora en adelante, hay que movernos con cuidado.

 

-¿Qué tal si ya se fueron? -soltó de repente Jhan.

 

-No lo creo. Zacky dijo que iban llegando cuando los vio, así qué...

 

-¡Usualmente soy muy paciente, pero esta espera va a terminar matándome! -exclamó Angie parándose de su lugar y Jhan la siguió.

Al aire se tornó silencioso, sólo estábamos Jimmy y yo en la sala. Tuve que decir algo para romper el hielo.

 

-Así que tú eres el nuevo novio de mi hermana.

 

Él sonrió y asintió.

 

-Así parece.

 

-¿Se conocieron aquí o...?

 

-¡Que va! -exclamó divertido-. Nos conocemos desde New Jersey. Ibamos en la misma escuela. Tal vez ella nunca ye hablo de mí, pero Angie siempre hablaba de ti.

 

-¿Oh, enserio? Tal vez si me llegó a hablar de ti pero no recuerdo. Lo siento, ya estaba acostumbrado a ver al rubio... Oh, lo siento.

 

-Nah, descuida, en parte tienes razón. Oye me caíste muy bien. Podemos ser buenos amigos -sonrió.

 

Yo reí ligeramente y levanté mis hombros.

 

-¿Por qué no?

 

Let me give my love to you
Let me take your hand

 

Estaba completamente  de acuerdo en que no era un buen momento para insistir, pero no podía dejar de lado algo que me importaba más que lo que estaba pasando, y no me mal interpreten, pero era la verdad, yo no conocía a esa tal Emily y todos los demás no eran mis amigos, la única que me importaba era Greex.

 

Le insistí en que saliéramos un poco a caminar, ya era tarde, pero aún así no pasaban de las 10 de la noche. Sabía de buena fuente que Barcelona era un lugar seguro por las noches, nada comparado a algunos ciudades de los Estados Unidos.

 

La tomé de la mano y ella pareció estar bien con eso, me dio la confianza de seguir y avanzar con mi plan, más que nada con lo que le iba a decir; lo pensé muy bien, no quise cometer ningún error, no quería echarlo a perder, esta era mi oportunidad además de que estaba completamente seguro ahora de que ya se había alejado para siempre de Zacky, lo notaba en sus ojos, él ya no la ama, y con eso ella empezará a olvidarlo.

 

-Me gusta estar contigo -dije. Tal vez no era la mejor manera de iniciar una conversación de este tipo, pero no pude pensar en algo mejor que decir.

 

-Sí, a mí también -sonrió.

 

-No sé, creo que llevamos poco más de un año de conocernos y ser amigos. La verdad me gustó mucho haberte conocido, eres una mujer hermosa.

 

-¡Basta! Harás que me sonroje -rió.

 

-Pero lo que te digo es la verdad.

 

-Oh, bueno, pues gracias, Billy.

 

-Estaba pensando en algo...

 

-¿Qué? -preguntó curiosa.

 

-¿Alguna vez... nos viste como algo más que amigos?

 

Ella se detuvo un poco y zafó un poco la presión de amarre de nuestras manos.

 

-Billy, ¿no crees que no es momento para hablar de esto?

 

-Para esto siempre será el momento, en verdad lamento todo lo que está pasando con su amiga y eso, pero Greex, esto es importante para mí. Ya te dije todo lo que siento por ti. Eres una mujer especial y a la cual yo quiero demasiado.

 

Ella suspiró y me miró a los ojos. Amaba sus ojos.

 

-Creo que ya es tiempo de dejar todo lo que pasó atrás, ¿eh? -dijo un poco vacilante.

 

-Claro, eso no te trae nada bueno. Ahora estoy yo para cuidar de ti.

 

-Disculpa, pero sabes que no me ha ido muy bien en esto, primero con Zacky y luego lo de Frank. Tú viste todo lo que pasé por ellos y... no creo que esté lista para una nueva relación -dijo apretando mi mano nuevamente-. Pero te prometo que cuando eso pase, tú serás el primero en la lista, prometo darte una oportunidad cuando decida volverme a enamorar tan intensamente de nuevo.

 

Yo quedé callado por un momento. Bueno no era la respuesta que yo buscaba en un principio, pero...

 

-¿Estás bien con eso? -preguntó Greex y levanté la mirada del suelo.

 

...pero al menos eso era algo.

 

-Sí, está bien para mí. Mientras mantengas tu promesa.

 

-La mantendré, no te preocupes -dijo segura de sí misma.

Volví a apretar su mano fuertemente y seguimos caminando hasta que llegamos a un café abierto las 24 horas, entramos para calentarnos con un poco de café del frío que comenzaba a sentirse.

 

As we walk in the dimming light
Oh darling understand...


-...que todo termina tarde o temprano -volví a repetir cuando me lo exigió.

 

Ella parecía no captar lo que decía. Estaba furiosa, lo sabía, pero era algo que estaba en mi contra, ya no podía seguir manejándolo.

 

-]¿Entonces te largas?! -me gritó.

 

-Sí -dije secamente.

 

-Si pones un pie fuera de esta casa, juro que te vas a arrepentir -me dijo, y la escuché, pero la verdad es que no me importó nada.

 

El pequeño Brandon estaba en la puerta de la habitación mirando todo y actuaba como si estuviera acostumbrado a ver a su madre en ese modo.

 

-¡¿Me escuchaste?! -volvió a gritar-. ¡Si te vas te vas a arrepentir!

 

-¿Y qué vas a hacer? -reté mirándola fijamente.

 

-Algo de lo que te arrepentirás el resto de tu vida -dijo con voz vangativa-. Yo te di todo, Michael, todo, y es así como me pagas, no es justo. Pero, bien, bien, si te quieres ir, lárgate, anda. Ya quiero verte regresar y pedir perdón de rodillas cuando te estés lamentando lo que me estás haciendo.

 

-Estás loca.

 

-Llámame como quieras, pero sabrás que conmigo no se juega, ya lo sabrás.

 

-Sí, sí, como digas -dije como si nada.

 

¡Vamos! ¿Qué tanto me podía hacer esa mujer, que aparte de loca, alcohólica? Ahora que recapacité me di cuenta que todo lo que me atrajo de ella fueron los regalos y el sexo sí. Había dejado de ser atractiva cuando comenzó a tomar más al grado de que se envejeció más y ya no parecía una mujer sexy de 48, sino una vieja de 80 años.

 

Tomé mi maleta y salí ahí con los gritos de ella detrás de mí.

 

-¿Por qué te vas? -preguntó el pequeño Brandon un poco confundido.

 

-Es sólo cosas de adultos que entenderás más adelante, pequeño -dije.

 

-Pasa algo malo con mi mamá, ¿verdad? Es por eso que todos sus novios la dejan...

 

Reí y me agaché un poco para mirarlo a los ojos. Sabía todo lo que ese pobre niño sufría con su madre.

 

-Si puedes algún día ayúdala, llévala con alguien que sepa qué hacer con ella... Y si nunca lo logras, créeme, cuando tengas la mayoría de edad... huye de casa y sé un buen muchacho -lo abracé y alboroté su cabello.

 

Ella me miraba atónita, pero al menos ya había dejado de gritar.

 

-Adiós -dije por último y me dirigí a la salida.

 

-¡Te arrepentirás!

 

A window. An opened tomb

La llamada del amigo de Zacky era la señal para poder comenzar con todo esto. Obviamente primero teníamos que planear como entrar al hotel, iba a verse sospechoso si todos entrabamos con Alex, el amigo de Zacky, así que Angie y yo entramos primero y esperamos sentados en el living room. Después Alex bajó por Zacky y Jimmy y los llevó a su habitación. Jhan y Matt entraron normalmente y subieron a las escaleras fingiendo que ellos tenían una habitación en ese hotel. Greex y Billy esperarían en el café que estaba afuera por si algo sospechoso pasaba.

 

Cuando el guardía del hotel  nos empezó a mirar feo, Angie sacó su celular y fingió hablar por teléfono mientras nos acercábamos a las escaleras que daban hacía las habitaciones.

 

-Sí, ya estamos aquí, muy bien, te vemos ahí... -fingía hablar Angie.

 

Justo cuando llegamos a las escaleras el guardia se nos acercó y nos preguntó:

 

-¿A dónde van, señores?

 

-Venimos a ver a un amigo que está hospedado aquí.

 

-¿Me dan el nombre, por favor?

 

Angie y yo nos miramos y ella asintió.

 

-Sí, claro. Alexander Shelnutt.

 

Al guardia dijo algo por su radio y entonces obtuvo respuesta.

 

-Sí, habitación 321.

 

-Okay, pueden subir -dijo al fin.

 

Angie y yo respiramos profundo cuando subimos las escaleras y perdimos al guardia que nos miraba extrañamente.

 

-¿Ahora qué? -preguntó Angie.

 

-Vamos dónde los demás, ahí planearemos lo demás.

 

Ella asintió y llegamos a la habitación que nos había dicho Zacky, que en efecto, era la 321. Tocamos y la voz de Matt se escuchó adentro.

 

-¿Sí?

 

-Somos nosotros.

 

-¿Hay alguien afuera?

 

-No.

 

Escuchamos como quitaban el seguro de la puerta y ya teníamos a Matt y a otro chico enfrente de nosotros.

 

-Ya comenzábamos a preocuparnos por ustedes, creímos que los habían descubierto o algo.

 

-No, casi nos la hacen de tos, pero pudimos burlar al guardia -dije respirando tranquilo-. Lo bueno es que Angie recordó el nombre del amigo de Zacky, que ese debes ser tú -miré al chico que estaba al lado de Matt. Era más pequeño que nosotros dos, pero parecía no importarle.

 

-Sí, ese soy yo, Alex.

 

-Hola, mucho gusto, gracias por ayudarnos en esto -estreché su mano.

 

-No hay de qué, lo que sea por mi buen amigo Zacky.

 

-Hola, soy Angie -dijo ella estrechando su mano también.

 

-¿Qué hay?

 

Claramente vi como ese tal Alex miraba a mi hermana, pero bueno, decidí callarme porque sabía que eran los clásicos celos de hermano mayor y protector, además de que Jimmy estaba ahí y no quería armar un problema.

 

Muy bien, ahora que todos estamos aquí, es hora de armar bien el plan.

 

-Alex ya pudo averiguar muy todo, y si, efectivamente Billie está en este hotel, habitación 300.

 

No pude evitar apretar mis nudillos cuando escuché eso. Creo que no había notado toda la tensión que cargaba sino hasta ese momento que todo eso me había caído como balde de agua fría.

 

Estaba furioso. Billie me las pagaría esta vez.

 

Angie me miró y tomó mi mano, miré sus ojos fijamente y me sonrió. De alguna manera me tranquilicé un poco.

 

Ni siquiera había escuchado que había dicho Zacky después.

 

-...entonces es cuando podemos entrar, ¿qué les parece?

 

-A ver, a ver, entonces... -trató de recapitular Matt-. La llamada urgente a Billie, él sale... ¿pero cómo estamos seguros de que no la llevará a Emily?

 

-No creo que sea seguro para él salir con ella, no si ya sabe que alguien la reconoció.

 

-¿Y por qué no vamos de una vez allá y entramos a la habitación y...?

 

-Synyster -me interrumpió Matt-. Si hacemos eso obviamente los del hotel se van a dar cuenta y a los que nos va a perjudicar es a nosotros, Billie puede usar la de "Me querían secuestrar" o algo parecido, así que no podemos, tenemos que pensar bien las cosas.

 

-Está bien, está bien, pero que sea de una vez.

 

-Ahorita Alex hablará a recepción y pedirá que lo comuniquen a la habitación de Billie y se hará pasar por un agente de la embajada...

 

Todos nos miramos expectantes mientras Alex tomaba el teléfono y marcaba el número de la recepción.

 

-Sí, por favor a la habitación del señor Billie Joe Armstrong, gracias -hubo una corta espera-. Buenas días, ¿el señor Billie Joe Armstrong? Sí. Hablamos de la embajada de los Estados Unidos aquí en la ciudad de Barcelona. Estamos al tanto de que está aquí con una visa de turista, pero es necesario que venga, su visa expiró, sentimos el inconveniente, pero tiene que resolver este asunto lo antes posible si no le será revocada su visa y no se le dará de regreso hasta que pague una multa de 2 mil dólares. Sí, claro, aquí estaremos. Por favor en la entrada diga que tiene cita con el Licenciado Westfall y lo dejaran pasar sin ningún problema. Sí, aquí lo esperamos. Hasta luego.

 

Colgó y todos nos miramos de nuevo.

 

-Creo que si se lo creyó.

 

-Ahora márcale a Greex y que esté pendiente de cuando salga Billie y que nos avise enseguida

 

-Ojala esto funcione -susurró Jhan.

 

-Tiene qué... -dije para dar por finalizada esa parte del plan.

 

The sun crawls, across your bedroom.

A halo. A waiting room...

 

-Bueno, tendrás un poco de tiempo para ti sola y pienses bien las cosas, a ver si y ate dignas a salir de esa habitación... -escuché la voz de Billie del otro lado de la puerta.

 

Lo escuché hablando por teléfono y supe que saldría, así que era la oportunidad perfecta para salir de aquí, No quería armar un escándalo, porque si resultaba que el chico que me gritó no era conocido mío y había sido una equivocación, podía regresar de nuevo con Billie y aparentar que siempre estuve en la habitación.

 

Aunque esto me daba miedo, lo tenía que hacer, no me quería quedar con la duda, algo que me decía que tenía que salir a buscar a ese chico.

 

-Pero no te emociones eh -dijo Billie divertido-, no tardaré mucho, o bueno eso espero, estos cabrones de la embajada luego se ponen sus moños.

 

Suspiré, estaba lista para escapar cuando él cerrara la puerta.

 

-Ahorita regreso, mi amor, no te diviertas tanto sin mí -rió-. Te amo. Adiós.

 

Escuché que la puerta al fin se cerró y me asomé un poco par a ver si se había ido de verdad. No lo vi en la salita de la suite y me decidí a salir.

 

Me dirigí a la puerta con un poco de prisa, tenía miedo de que viniera y me viera, suspire para alejar mis miedos.

 

-¡Mierda! -grité cuando traté de abrir la puerta y me di que estaba cerrada.

 

Y el maldito de Billie no había dejado llaves ni nada. Busqué por toda la suite, pero no las hallé.

 

Y entonces recordé mi plan del principio, la ventana que daba al pequeño balcón, los balcones estaban un poco juntos y con suerte me podría saltar a la otra habitación y poder salir por ahí... si es que tenía suerte.

 

Your last breaths. Moving through you

Greex nos llamó cuando vio a Billie salir del hotel. Inmediatamente salimos de la habitación de Alex y nos dirigimos sigilosamente a la habitación donde se suponía estaban Billie y Emily.

 

-¡Maldito, es una suite! -exclamó Matt.

 

-Ahorita no es momento de criticar los gustos extravagantes de otros, Matt, tenemos que apurarnos.

 

-Déjame a mí primero, tal vez me reconozca si le hablo yo -dijo mi hermana y se adelantó mientras Matt y yo caminábamos sigilosamente hacía la suite que se divisaba al final del pasillo.

 

Vimos como Angie tocaba la puerta pero no obtenía respuesta, tocó de nueva cuenta pero nada, al fin llegamos con ella y movió la cabeza.

 

-No responde nadie. ¿Y si no está sola?

 

-No creo, esta suite es para dos personas, no puede haber más gente, los del hotel se darían cuenta.

 

-Insiste -ordené-

 

Angie volvió a tocar peor nadie respondió.

 

Me desesperé y traté de abrir la puerta pero estaba cerrada, forsejeé un poco con ella pero Matt me detuvo.

 

-Tranquilo, si alguien escucha sospecharan y nos sacaran.

 

-Pero...

 

-Ya, a ver, tengo un plan, esperen aquí.

 

Matt se fue y Angie volvió  tocar la puerta.

 

-¡Emily!

 

-No, no responde. ¿Y si le hizo algo? -pregunté nervioso.

 

-Syn, no seas pesimista.

 

-Es que no responde.

 

-A lo mejor está dormida o algo.

 

-Espero...

 

Matt regresó con nosotros, esta vez con Zacky y tenían la llave de habitación de Alex y unos desarmadores y pasadores.

 

-¡No inventen! ¿Cómo creen que eso va a servir? -dije resignado.

 

-Syn, nunca subestimes el poder de un pasador de cabello.

 

Yo suspiré pero ya no dije nada, en este punto era capaz de probar cualquier cosa.

 

Zacky primero intentó con la llave de Alex, y aunque embonó en la cerradura no logró abrir la puerta.

 

-Prueba con el desarmador pequeño -dijo Matt.

 

Zacky metió el desarmador y se escuchó un pequeño ‘clic' pero la puerta no abrió.

 

-Ah, ¿y qué tal si viene y nos ve alguien? -dijo Angie nerviosa.

 

-No ayuda eso en este momento, mejor ve con los demás, anda -dije molesto.

 

-No, no, quiero estar aquí -respondió.

 

-Entonces sólo no hables, por favor -le ordené... bueno, creo que le grité, pero eran los nervios.

 

Zacky ya había probado con todos los desarmadores y sólo se escuchaban los pequeños ‘clics' pero la puerta no habría... Estaba sudando frío y mi cuerpo temblaba.

 

-¡Emily! -volvió a decir Angie, pero era obvio que no saldría.

 

-¡Por favor, pasador, eres nuestra última esperanza! -susurró Zacky hablando con el pequeño objeto inanimado negro.

 

Lo introdujo en la cerradura y lo comenzó a deslizar precavidamente, después lo movió unas pocas veces como si fuera una llave.

 

Una persona pasó en ese momento y tuvimos que actuar como si esa fuera nuestra suite, el señor se pasó de largo por el pasillo como si nada, creo que no se dio cuenta de que estábamos tratando de abrir una suite ajena.

 

Zacky siguió moviendo el pequeño pasador y entonces algunos pequeños ‘clics' se escucharon de nuevo y después de unos segundos las puerta al fin se abrió.

 

-¡Al fin! -exclamé abriendo inmediatamente la puerta y entrando lo más rápido posible.

 

-¡Emily! -gritó Angie entrando después de mí.

 

-¿Dónde podrá estar? -preguntó Matt.

 

-Busquen en las dos habitaciones, yo veré en el baño -dije esperanzado porque ahí estuviera.

 

Fui a ver al baño pero no estaba ahí, las únicas opciones eran las habitaciones.

 

-No está aquí -gritó Matt en la primer habitación.

 

-NI aquí tampoco -dijo Zacky.

 

-¡Oigan, vangan! -gritó Angie-. La ventana, está abierta... la del balcón.

 

Salí al balcón a ver si veía algo, pero no, no estaba ahí tampoco, a mi mente vino la idea de que había saltado y hasta miedo me dio voltear hacía abajo, pero cuando lo hice me percaté de que no, suspiré aliviado sólo un poco, pero aún estaba la incertidumbre de saber dónde estaba.

 

-¿Y si salió con ella? -cuestionó Zacky.

 

-No creo, Greex nos hubiera dicho algo. Debió haber salido por la ventana, algo me dice que así fue.

 

-¿Pero ahora donde la buscamos? ¿Qué hacemos?

 

El teléfono que traíamos comenzó a sonar y Zacky contestó.

 

-Oh, oh, malas noticias, debemos salir de aquí, Billie viene para a...

 

Y antes de que Zacky pudiera terminar la oración llegó Billie y nos miró no muy sorprendido...

 

-No soy tan tonto. Bueno, a veces, pero, esta vez no, primito.

 

Me acerqué a él furiosamente y lo tomé de la camisa.

 

-¡¿Dónde la tienes, maldito?!

 

Él sonrió.

 

-Aparte de que entras a mi suite sin mi permiso, tonto. ¿Has buscado en la habitación de...?

 

Billie volteó a ver la habitación que estaba junto a la puerta de entrada, pero se sorprendió al ver la puerta abierta.

 

-¡Mierda! ¡Se escapó!

 

Tenía unas ganas enormes de golpearlo en ese momento y decirle todas sus verdades, pero lo que más me preocupaba era saber dónde diablos se había metido Emily.

 

Matt, Zacky, Angie y yo salimos corriendo para buscarla.

 

Y sí, Billie también salió a buscarla, pero esta vez no se saldría con la suya el maldito.

 

Oh darling understand
That everything, everything ends

 

Cuando salí por el balcón y estaba a punto de saltar al otro, la puerta se escuchó y supuse que era Billie, así que me apuré y salté al otro balcón como pude. Traté de abrir la ventana, pero estaba cerrada.  Así que tuve que saltar al otro balcón y tratar de abrir la ventana, pero de nuevo estaba cerrada.

 

Ahora con la adrenalina y miedo corriendo por mis venas salté al otro balcón pidiendo porque esa ventana estuviera abierta.

 

Y sí, lo estaba, suspiré aliviada y sigilosamente entré a aquella habitación, no había nadie, por suerte, corrí a la puerta y salí corriendo sin mirar atrás para llegar a las escaleras de emergencia, seguramente si Billie venía, no me vería ahí.

 

Bajé corriendo las escaleras casi tropezándome y a punto de caer un par de veces, pero no me importó, lo único que quería era salir de ahí. Bajé los tres pisos y cuando llegué abajo los guardias me miraron raro por mi aspecto y porque había bajado por las escaleras de emergencia.

 

Por un par de minutos me quedé ahí parada sin saber qué hacer, me escondí detrás de una de las plantas que adornaban el lobby por si llegaba Billie no me viera.

 

Un guardia se me acercó y me preguntó que si estaba bien, le respondí que sí y traté de actuar normal. Le pregunté al guardia que en qué dirección estaba la plaza más cercana y él muy amablemente me respondió. Le agradecí y sigilosamente salí del hotel.

 

Caminé con un poco de prisa y volteando a todos lados, no sé si buscaba a Billie o alguien más.

 

Me detuve un poco, estaba desorientada y chocaba con algunas personas, me miraban como si estuviera enferma o algo parecido, pero no me importó, sólo quería llegar a algún lugar seguro.

 

A lo lejos escuché que alguien gritaba mi nombre, pero me dio miedo voltear creyendo que era Billie, de nuevo mi nombre y decidí cruzarme la calle cuando vi a un policía del otro lado.

 

De nuevo me llamaron, esta vez más cerca, pero era la voz de una chica, confundida volteé pero no vi a nadie, no me di cuenta de que estaba en medio de la calle y la circulación ya venía...

 

-¡Emily! ¡Cuidado! -fue lo que escuché antes de que algo me empujara fuertemente.

S. 2 // Chapter 8. [Part. 2/3]

Meet me on your best behavior
Meet me at your worst

 

-No necesito esto, ¿sabes? -gritó Greex mientras se llevaba el cabello hacía atrás con ambas manos y me miró después a mí fugazmente.

 

-Nada te parece, así siempre fuiste tú... -dijo Zacky como si nada sacando un cigarrillo y prendiéndolo. Tomó una bocanada y después me miró también con una sonrisita cínica bailando en sus labios-. Te la regalo. Es molesta. Anda llévatela.

 

-No seas idiota, ella no es un objeto para que la andes "regalando" como si nada, se ve que no eres un caballero.

 

-¿Quién necesita ser un caballero cuando hay una chica así? Nada más mírala, es una cualquiera, te aseguro te engañará con alguien más, o peor, tu mejor amigo.

 

-¡Zacky, ya cállate, por favor!

 

-¡¿Qué pasa aquí?! -intervino Jimmy con voz aguda. Angie venía con él y los dos nos miraban.

 

En cierto modo era incómodo porque estábamos en una casa ajena y prácticamente por mi culpa todo esto estaba sucediendo.

 

-Como sea -Zacky se sentó en el sillón y continuó fumando. Aún tenía el ojo morado y me sentí orgulloso de eso.

 

-Dejen de pelear, parecen peor que niños chiquitos -comentó Angie desanimada-. No inventen, se supone que vinieron aquí a olvidarse de los problemas, ¿no? ¿Greex?

 

-Ahorita no tengo ánimos de verle la cara a éste -dijo enojada y me tomó de la mano, salimos del departamento de Angie sin ni siquiera decir adiós o algo.

 

-¿Adónde vamos a ir? -pregunté confuso.

 

-No sé, no me importa, tan sólo quería salir de ahí...

 

Me quedé callado, no sabía que más decirle. Después de todo lo que pasó. Quería decirle muchas cosas, todas las que le dije antes, pero me daba miedo.

 

-Billy, gracias por apoyarme -me tomó de la mano y sonrió-. Si no fuera por ti no sé que hubiera hecho ahorita, es decir, eres como un apoyo para mí.

 

-No es nada, enserio... Greex, yo...

 

-Pero es que, ¡ahg! A veces ya ni sé que hacer para que Zacky me perdone, sé que cometí un error, pero cualquiera los comete, ¿no?

 

-Sí.

 

-Quiero enseñarle que cambié, pero no sé si sea lo correcto. Siento que lo odio pero a la vez lo sigo amando tanto...

 

-Con todo respeto -dije al fin- no entiendo como dices que aún lo amas, ¿no ves como te trata? Peor que a un perro, perdón pero es la verdad, no creo que te merezcas eso aunque hayas hecho lo que hayas hecho, eso no le da el derecho de tratarte así y decirte de cosas -miré al suelo porque su mirada me estaba poniendo un poco incómodo-. Yo si fuera él te trataría mejor, no, si yo fuera tu novio te trataría como te mereces, porque lo vales, Greex, eres una chica que vale mucho y si él no se da cuenta hay muchas más personas, ¿lo entiendes, verdad?

 

Greex me miró por un largo momento y después asintió con la cabeza.

 

-Tienes razón, Billy, ese idiota no tiene el derecho de tratarme así, quisiera ya olvidarlo, dejarlo todo atrás, es sólo que el amor...

 

-Hablando de amor, Greex, la oportunidad que te pedí y...

 

-¡Aquí están! -en ese momento Angie salió por la puerta y nos miró seria-. ¿Interrumpí algo importante?

 

-Billy quería decirme algo.

 

Ambas me miraron y yo me quedé como estúpido ahí. No es porque estuviera Angie ahí, digo igualmente lo hubiera hecho, pero es que no pude, antes si pude y ahorita no, fue extraño, pero algo me detuvo, no sé qué...

 

-No, no, nada, no es importante -respondí derrotado.

 

-¿Seguro? -cuestionó Greex.

 

-Sí, seguro.

 

-Bien -empezó Angie-. Ahora vengan, Zacky decidió hacer las paces por unos días en lo que resolvemos lo de Emily, tenemos que ver que hacemos.

 

-Cierto, tenemos que ver eso -Greex secundo metiéndose inmediatamente al departamento.

 

Angie me miró con una ceja levantada y sonrió.

 

-¿Ya le dijiste?

 

-¿Qué cosa?

 

-¡Qué te gusta!

 

-¿Tanto se me nota? -pregunté, creo que el sonrojo apareció en mis mejillas y ella asintió con la misma sonrisa-. Se lo dije antes, pero creo que no lo captó o no lo entendió y ahorita... Bueno, no importa, supongo que voy  abriendo lentamente mi camino, ahorita por lo menos con Zacky.

 

-Que eso no te engañe porque ella está muy enamorada de él, pese a lo que ocurrió... Y pues bueno, ¿qué decir de él? También la sigue queriendo.

 

-¡¿Y Greex lo sabe?!

 

-No, soy amiga de los dos, a ambos les puedo guardar secretos. Además son cosas que no me incumben a mí... Ellos tienen que hablar.

 

Yo agaché mi mirada, y creo que Angie entendió porque.

 

-Y pues, si yo fuera tú, me daba prisa -sonrió de nuevo y se metió al departamento.

 

Volteé a ver hacía los elevadores y me pareció ver que alguien se escondió detrás del pasillo que daba a las escaleras, pero tal vez había imaginado cosas.

 

Ahora tenía que ver cómo me le declaraba a Greex, y obvio, primero era resolver lo de Emily. Que día tan complicado iba a ser.

 

For there will be no stone unturned
Or bubble left to burst

 

-Ya, tranquilo -mi vista se alzó cuando escuché la voz de Jhan a mi lado y me dio una palmadita en el hombro. Yo sonreí y bajé mi mirada-. Todo va a salir bien.

 

-Tengo miedo de que ya no me recuerde nunca, debiste ver su cara la última vez, no me reconocía, ella no sabía quién era yo, me sentí fatal.

 

-Es cuestión de tiempo para que recuerde todo. No te agobies por eso, porque tienes  que tener un poco de fe.

 

-Fe es lo que siempre he tenido pero, ¿de qué sirve? De nada, siempre me salen mal las cosas de todos modos -suspiré-. No sé si estoy haciendo bien en irla a buscar, tal vez está mejor con Billie y yo ya no tengo nada que hacer en su vida.

 

Jhan suspiró y negó con la cabeza. Matt llegó inmediatamente con dos latas de refresco y le dio una a ella, él me miró con comprensión y sonrió.

 

-Nada más te estás martirizando, no lo hagas, porque todo va a estar bien, todo va a ser igual que antes, ya verás.

 

-Ojala -suspiré.

 

-Pasajeros para el Vuelo 657 con destino a Barcelona por favor abordar por la puerta número 6-

 

-Bueno, ya es hora. Ya quiero ver a mi primo -dijo Jhan brillando con su sonrisa. Me dio gusto verla feliz.

 

Nos paramos de nuestros lugares y caminamos hacia la puerta que se nos había indicado.

 

-Y yo veré a mi hermana la castrosa.

 

-Algo bueno va a salir de este viaje al menos.

 

Matt tenía razón, si al menos no podíamos rescatar a Emily, al menos vería a mi hermana, pero lo que más anhelaba en ese momento era ver a Emily, no podía hacerme a la idea de que la había perdido para siempre o algo así. Moriría.

 

Abordamos y nos sentamos en nuestros respectivos asientos. Lo bueno que eran juntos. Jhan se sentó en la ventana, Matt en medio, sosteniendo su mano, y yo en el pasillo.

 

-¿Qué piensas hacer con Billie cuando lo veas? -preguntó de la nada Matt.

 

-No sé qué haré, no tengo un plan... todavía. Pero lo que sí sé es que ése imbécil me las va a pagar.

 

-Ya lo creo que sí.

 

Let me lay beside you, Darling



Mariana aún estaba pensativa y no dijo nada en todo el camino que estuvimos por el parque. Y no sabía que decirle para animarla. Y para colmo a lo lejos vi a Michael con su "hijo postizo" a lo lejos. Traté de parecer normal, y rogaba para que no me viera, pero fue imposible.

 

-Mira, ahí viene Mikey -dijo Mariana cuando lo vio caminar hacía nosotras.

 

El pequeño niño venía detrás de él.

 

-¿Qué te parece si mejor nos vamos? -le dije a Mariana.

 

Ella entendió y nos dimos la media vuelta, tratando de huir pero Mikey ya estaba detrás de nosotros y me tomó del hombro.

 

-¿Iban a alguna parte? -preguntó como si nada.

 

-Claro que sí -dije molesta-. Vamos a atender asuntos más importantes.

 

-Tú no tienes asuntos más importantes, oh, claro, al menos que vayas a alimentar a tu gnomo Johnny.

 

El niño que iba con Mikey se rió y Mikey hizo lo mismo. Suspiré. Yo no dije nada y seguimos nuestro camino.

 

-Oh, lo olvidaba, él salió de viaje, así que no podrá hacer nada -rió bajito. ¡¿Cómo mierda sabía que Johnny había salido de viaje?!-. ¡Mariana! Que sorpresa. No te reconocí.

 

-Mira qué curioso porque yo a ti sí. Vi un palo caminando a lo lejos y supuse eras tú, ¿quién más? -rió.

 

-Claro -dijo seco-. ¿Entonces, qué? Te paso a buscar en la noche.

 

-¡¿Estás loco?! Obvio, no, no quiero tener problemas con tu señora -dije recalcando la palabra señora, a lo que Mikey respondió con una cara de póker.

 

EL pequeño niño me miró y después a Mikey, me pregunto que Michael no podía tener un poco de cinismo estando ahí el hijo de la ruca esa.

 

-Ya quiero verte rogando -dijo, dolido, lo sé.

 

-Pues entonces veremos quién es el que ruega -respondí victoriosa.

 

Mikey y el niño se alejaron y Mariana y yo seguimos caminando.

 

Let me be your man

And let our bodies intertwine

 

Miré por la ventanilla, estaba comenzando a oscurecer, podía ver el sol ocultarse detrás de las nubes bañando el cielo con aquél hermoso color naranja mezclado con azul marino y morado.

 

Su mano se movió un poco y volteé a verla, ella dormía plácidamente mientras sujetaba mi mano, tenía un bello rostros angelical cuando dormía, su cabello rojizo cubría parte de su cara y lo removí para poder verla mejor.

 

Entonces de la nada recordé cosas que pasaron entre nosotros. No es que sea algo en lo que aún pienso a diario, pero el simple hecho de tenerla ahí a mi lado, en una situación como esta, me puso a reflexionar... En el pasado nos hicimos mucho daño, y la verdad no sé cómo es que logramos salir adelante; tal vez es por el amor que nos tenemos... porque al menos yo sí la amo.

 

Jhan abrió los ojos y se dio cuenta de que yo la miraba y sonrió dulcemente. Se removió en su lugar y recargó su cabeza en mi hombro.

 

-¿Aun falta mucho? -preguntó volviendo a cerrar sus ojos-. Estos asientos no son muy cómodos que digamos.

 

-Bueno, al menos falta menos que al principio, yo digo que en una media hora ya estamos llegando, hemos estado viajando durante varias horas que ya perdí noción del tiempo.

 

-Eso suele pasar -sonrió-. ¿Cómo está Syn?

 

Volteé a ver a Brian que tenía los audífonos puestos y su vista perdida en una revista que no leía.

 

-Esto ha sido demasiado duro para él. Si supieras en la forma en la que lo encontré... vaya, ha sido mucho su progreso, pero lo de Emily le afecta mucho.

 

-Lo sé, a cualquiera le afectaría algo así.

 

-Yo no sé qué haría si volviera a pasar algo entre nosotros, digo, al final salimos del mal momento que pasamos y no sé cómo fue, pero, amor, perdóname, cometí muchos errores en el pasado y me arrepiento demasiado...

 

Jhan abrió sus ojos inmediatamente y me miró con dulzura.

 

-No, no, perdóname tú a mí, por todas las cosas feas que dije, creí que si decía todo eso, iba alejarte más de mí e iba a olvidarte más rápido, pero eso no pasó -se volvió a acostar en mi hombro y suspiró fuertemente-. Te amo.

 

-Y yo a ti -apreté su mano y miré de nuevo por la ventanilla.

 

Creo que pasaron unos 45 más hasta que los movimientos bruscos del avión que estaba por aterrizar me despertaron, miré a mi izquierda y vi a Syn, igual, con la mirada fija en la revista, en la misma página... Le di una palmadita en el hombro y él me miró un poco somnoliento, se quitó los audífonos y trató de sonreír.

 

-Estoy bien -dijo.

 

-Eso lo sé...

 

-Ahora -agachó su mirada y volvió a mirar la revista-, ahora creo tener un plan... les contaré todo cuando hayamos bajado de este maldito avión.

 

El avión aterrizó sin ninguna complicación. Bajamos rápidamente, más bien por Syn, parecía que tenía alguna urgencia, pero era comprensible.

 

Fuimos por nuestras maletas y nos dirigimos a la salida.

 

Iba platicando con Jhan cuando un grito nos sobresaltó.

 

Una chica de cabello rizado se acercaba corriendo hacia nosotros y se abalanzaba sobre Syn y lo abrazaba efusivamente, supuse era su hermana...

 

-¡SYN! -gritó ella con voz quebrada.

 

-¡Angie! -correspondió el abrazo-. ¡Dios, no puedo creerlo, al fin nos vemos, ha pasado tanto tiempo.

 

-Syn...

 

-Pero no llores, ya estamos juntos.

 

-Te extrañe, hermano, como no tienes una idea, me preocupaste mucho cuando desapareciste, te busqué por todos lados y nadie me daba razones de ti, sabía que no pudiste haber huido, no... -la hermana de Syn no paraba de llorar y abrazar a su hermano.

 

Decidimos dejarlos un rato solos cuando a lo lejos vimos a un chico alto y Jhan caminó hacia él velozmente y yo la seguí.

 

-¡Jimmy! -dio un gran salto tratando de alcanzar los brazos del chico y lo abrazó fuertemente.

 

Él correspondió.

 

-¡Prima!

 

-Hace mucho que no nos veíamos, ¿qué serán?...

 

-Desde la vez que nos fuimos a esa fiesta.

 

-Oh, claro, como olvidarlo... yo... Mira, es Matt...

 

-...Por el que te emborrachaste en la fiesta.

 

-Mucha información, pero sí...

 

Jimmy, como lo había llamado Jhan, me tendió la mano y me saludó con una sonrisa amigable.

 

-Hola, me da gusto conocerte, eres mucho más guapo en persona.

 

-Lo mismo digo... creo -reí.

 

Jhan hablaba maravillas de su primo, que admito, me llegué a sentir un poco celoso. Al poco rato llegaron Syn y  Angie, ambos con una amplia sonrisa en sus rostros, pero, ¿quién no se pone feliz después de un reencuentro de mucho tiempo?

 

Synyster nos presentó a su hermana y nos dijeron que debíamos irnos ya, porque un amigo esperaba afuera en el carro y estaba estacionado en un lugar prohibido.

 

-Además les tengo que contar el plan que tengo en mente. Apostaremos todo, pero todo sea por rescatar a Emily.

 

Todos lo miramos y él siguió caminando sin importarle nuestras miradas de duda.

 

Tomé la mano de Jhan y ella me sonrió, s ele notaba la felicidad en su rostro, le besé la mejilla y ella sonrió más amplio.

 

-¿Estás feliz?

 

-¡Claro!

 

La abracé y así caminamos hacia la salida del gran aeropuerto.

 

-Gracias por dejarme ser tu hombre -susurré en su oído.

 

But always understand
That everything, everything ends

 

Al final Billie se había cansado y se detuvo de insistir. Yo estaba tendida en la cama y sólo pensaba en todo.

 

Tenía que idear un plan para salir de ahí, si no moría por estar ahí con Billie, al menos moriría por saber la verdad de todo lo que estaba pasando.

 

Nada podía terminar así de mal, eso no estaba en mis planes.

 

Algo en mi interior me decía que debía escapar de ahí y buscar al chico que me había gritado en el elevador, es decir, ¿qué tan difícil era buscar a alguien en un país completamente extraño  para mí? Bueno sí, era muy difícil, pero al menos el intento debía hacer y estaba casi segura que él debía saber algo, tenía que sacarme de dudas.

 

-¿Ya vas a salir de ahí o vas a hacer tu drama todo el día?

 

-Me quedaré a aquí toda la maldita semana si es necesario.

 

-No me hagas llamar a alguien para que venga a abrirme la puerta.

 

Yo sabía que no le convenía.

 

-Puedes llamar a alguien si gustas, no hay problema.

 

-¡Carajo, Emily! Sabes que tendrás que salir de ahí tarde o temprano, ¿verdad?

 

-Sí, sí, lo sé -tenía que actuar rápido-. Pero no será hoy. Sólo dame tiempo para razonar las cosas, Billie, hay cosas que comienzo a recordar y necesito analizarlas.

 

-¿Ah, sí? ¿Y qué has recordado?

 

-Sobre mis pades -mentí.

 

-¿Sólo eso? -preguntó tenso.

 

-Sí, sólo eso, cosas de mi infancia, mis padres, yo de pequeña, cosas así Billie, quiero digerir todo esto, no es fácil.

 

-Eso lo sé, tienes razón, por favor perdóname, me he comportado muy egoísta y sólo he pensado en mí. Está bien te dejaré sola, pero cuando estés lista quiero que hablemos, ¿está bien?

 

-Sí, está bien.

 

-De acuerdo. Regreso luego.

 

Escuché como salió y cerró la puerta de la suite... con llave.

 

Esto sería difícil.

 

 

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Sí, me tardé sigloooooooooos, lo sé, lo sé, y me disculpo, pero ya saben, el negocio de plushies XD.

Espero subir parte 3 al rato en la tarde o mañana a más tardar,porque no crean que me he olvidado del fic, nanain. xD

<3

S. 2 // Chapter 8. [Part 1/3]

 

 

Meet me on the Equinox
Meet me half way
When the sun is perched at it's highest peek
In the middle of the day

 

-¿Segura? Está bien -le di el auricular a Angie quién me miró con un deje de duda-. Es para ti -le dije.

 

Me miró sorprendida peor aún así tomó el teléfono y entonces habló.

 

-¿Sí? -dijo con un poco de miedo. Yo creo que esperaba malas noticias. Vi su cara de sorpresa-. ¡Brian! -dijo sin aire-. ¡Eres tú! Dios ¡en verdad eres tú! -vi como se le aguaron sus ojos-, no mames, no sabes lo preocupada que he estado por ti, no hemos sabido nada de ti desde la nota y yo sólo... ¡¿Cómo que cual nota?! La que dejaste despidiéndote. ¡¿No?! Pero... Sí, sí, está bien, pero dime ‘donde estabas? ¿Por qué te fuiste? -en ese momento comenzó a llorar-. Está bien hablaremos de eso luego, pero ahora debes hacer algo importante... ¡Carajo Brian Elwin, te extrañé!

 

Angie y su hermano hablaron de más cosas. Y quedamos todos de acuerdo en donde es que nos veríamos (ellos vendrían a Barcelona) y que haríamos con la situación de Emily. Cuando colgó el teléfono Angie gritó, fue un gritó de emoción...

 

Mi corazón se detuvo cuando oí gritar a Angie. No sé, a mí también me dio alegría cuando le dije que mi prima Jhan conocía a su hermano y que estaba con ella... no sé, era como si el maldito destino se fuera de nuestro lado esta vez, la suerte al fin había llegado para nuestro beneficio.

 

Angie me abrazaba y lloraba de alegría mientras Zacky sonreía aún sosteniendo la bolsa de hielos en su ojo.

 

-¿Qué pasó? -preguntó Greex cuando entró a la cocina-. ¡¿Por qué gritaste, Angie?!

 

-¡Mi hermano! -dijo casi inaudible, su cara estaba enterrada en mi pecho y se aferraba a mí. Yo sólo la abrazaba. Era ese sentimiento de quererla proteger.

 

-¡¿Qué le pasó a tu hermano?! -preguntó de nuevo Greex.

 

-Ya sabe donde está -le dije al ver que Angie no podía hablar-. Ya vienen para acá.

 

-¡Me alegra saber eso! -dijo sincera y abrazó a Angie.

 

Pude ver como Billy y Zacky se lanzaban miradas de odio. Yo sólo reí por eso.

 

-Ya, vamos a preparar todo para cuando lleguen -le dije a Angie, ella sólo asintió y nos fuimos a su recámara-. Ah, y traten de portarse bien -les dije por último.

 

Llegamos a su habitación y nos sentamos en su cama. Angie me tomó de la mano y me miró a los ojos, pude ver que aún estaba llorando un poco.

 

-Gracias por estar a mi lado, eres como mi ángel de la guarda -me dijo, pude ver su sinceridad en sus ojos y en ese momento la abracé.

 

-No tienes porque agradecerme, yo haría todo lo que estuviera en mis manos para hacerte feliz -la besé.

 

-Jajaja, Okay ya -se separó de mí-. Mejor me pondré feliz, además necesitamos arreglar lo que nos falta.

 

-Tienes razón -sonreí y me paré de la cama.

 

En ese momento escuchamos unos gritos que provenían de la sala.

 

-¡¿Y ahora qué?! -Angie se paró de la cama y salimos a ver qué pasaba.

 

Let me give my love to you
Let me take your hand
As we walk in the dimming light

 

Estaba sentada en el pequeño sofá que había en nuestra suite. Billie aún seguía comportándose muy extraño después de lo que había sucedido hace un par de horas. Ya ni siquiera salimos porque dijo que estaba cansado y que necesitaba dormir, pero sé que esa era su excusa. Sé que me estaba ocultando algo y ya no aguantaba más esto.

 

Me levanté de ahí y me fui a mi cama a recostarme un poco, inmediatamente me quedé dormida, me llegó un olor, a un perfume que me trajo recuerdos, para ese entonces no sabía si soñaba ese olor o era sólo mi imaginación o qué.

 

-Hey, despiértate bella durmiente -escuché una suave voz cerca de mi oído y abrí mis ojos perezosamente.

 

Ahí estaba Brian, sí, el chico del hospital. Me miraba con una sonrisita en sus labios y yo me incorporé de la cama. Entonces fue que me di cuenta de que no estaba en la habitación del hotel, ni siquiera estaba en un hotel, estaba en la sala de una casa grande y decorados de navidad.

 

-Te he estado buscando -me dijo un poco preocupado-. Te desapareciste de la fiesta y no supe a donde habías ido, pero mira, aquí estás. ¿Cuánto has dormido?

 

Sonreí en ese momento y me acomodé en el sillón.

 

-No lo sé, mucho. Te estaba esperando.

 

-¿Por qué te fuiste?

 

-No lo sé, me sentí un poco mareada y me vine a recostar un ratito.

 

-La próxima vez que decidas hacer eso avísame, en verdad me preocupe, no sé qué haría si te volviera a perder. Yo me muero.

 

Yo reí y lo abracé fuertemente.

 

-¡No exageres!

 

-No exagero, es la verdad -sonrió y se acercó lentamente a mí. Sus suaves labios comenzaron a besar los míos y yo correspondí el beso. Lo anhelaba. Con sus pulgares acarició mis mejillas y después enredo sus dedos en mi cabello, poco a poco me acostó en el sillón y se acomodó a un lado de mí abrazándome por la cintura y atrayéndome hacía él.

 

Respiré su aroma. Ese perfume...

 

-Te amo -dije él con voz suave-. En verdad, eres lo mejor que me ha pasado. Eres hermosa, genial, única, tú... Me encanta estar contigo.

 

-Y yo insisto en que eres un exagerado -reí.

 

Él hizo lo mismo y negó con la cabeza mientras una sonrisita se formaba en sus labios.

 

-Dime como quieras, pero es la verdad -besó de nuevo mis labios, esta vez como si los quisiera arrancar o algo así, mordía salvaje pero a la vez delicadamente, su lengua jugaba con la mía y poco a poco sus manos comenzaron a hacer figuras circulares en mi cintura tomándome fuertemente después y juntándome más a él, tanto que pude sentir su...

 

-Te amo -su voz sincera me distrajo.

 

Lo miré a los ojos y sonreí.

 

-Yo también te amo, Syn.

 

-¡Emily, despierta!

 

Mis ojos se abrieron al instante, Billie no dejaba de moverme, como si tratara de resucitar a un muerto, me molestó demasiado.

 

Yo lo miré con enojo.

 

-¡¿Qué quieres?!

 

-Empaca lo poco que hayas sacado de las maletas.

 

-¡¿Qué?! ¿Estás loco? ¡Apenas llegamos aquí! Ni siquiera hemos salido a visitar algunos lugares o algo -dije agitando mis manos-. No hemos hecho nada, me quedé en este jodido cuarto de hotel.

 

-Anda, haz lo que te digo -me volvió a insistir, como si no le importara lo que le había dicho.

 

-No, no quiero -dije más molesta que antes y crucé mis brazos-. No haré nada de lo que me dices hasta que me digas toda la verdad.

 

-¡Te estoy diciendo que empaques! -gritó fúrico, me tomó del brazo fuertemente, tanto que me lastimó y yo me zafé de él.

 

-¡¿Qué te pasa?! -grite-. ¡No me vuelvas a tocar!

 

Salí corriendo y me encerré en el otro cuarto que estaba ahí. Billie me gritaba para que le abriera, pero nunca lo hice.

 

Y yo sólo pensaba como un "cuento de hadas" había terminado como una "historia de terror".

 

Oh darling understand
That everything, everything ends
That everything, everything ends

 

Me quedé estática en mi lugar, nunca pensé volver a ver a Frank tan pronto. Bueno no después de todo lo que pasamos y de cómo había huido tan cobardemente, no era justo que ahora se presentara como si nada hubiera pasado, como si no hubiera reaccionado de una manera tan patética e inmadura.

 

-¿Qué haces aquí? -pregunté inmediatamente.

 

Frank se acercó a nosotros y se sentó en la silla vacía a lado de Lorena. Ella lo miró sorprendida y él sonrió como de esa manera que da a entender que no le importa nada.

 

-¡Respóndeme!

 

-¡¿Qué?! Pues lo que ves... vine a ver a mi hijo...

 

-¡Ah, ahora si es tu hijo! -dije molesta.

 

Algunas personas que estaban ahí voltearon a vernos, pero no me importó. Si Frank se acercaba a mi hijo lo iba a pagar muy caro.

 

-Sí, claro -dijo como si nada-. Bueno eso es lo que me dijiste tú, a menos que me hayas mentido tan vilmente.

 

-No, no, lo que tú hiciste, eso si es vil... Y claro que es tuyo, aunque desearía no lo fuera, ¡no puedo creer que tenga un padre como tú!

 

-Ni siquiera puedes hablar mierdas sobre mí porque no me conoces en lo absoluto.

 

-Creí conocerte cuando estábamos juntos, pero ahora veo que no...

 

Y ahí comenzó una guerra de reproches. Lorena sólo se nos quedaba viendo y trataba de entretener al pequeño Thomas que parecía ajeno a todo, pero estaba segura que captaba lo que pasaba.

 

Frank me dijo algo que me hirió bastante, no sé porque, no fue algo fuerte ni mucho menos, pero me sentí mal, porque me daba cuenta de que nada de lo que tuvimos le había importado en lo más mínimo. Mis lágrimas comenzaron a salir de mis ojos y resbalaron por mis mejillas. Lorena se acercó a mí para darme apoyo moral, mientras que Frank estaba con Thomas.

 

-Hola pequeño -dijo tomando el juguete que le había salido en la cajita y lo movió como si estuviera bailando. Thomas rió y entonces Frank también-. Carajo, me recuerdas a mí... ¿Sabes? Yo soy tu papá, espero que tu mamá te haya hablado de mí.

 

Thomas lo miró como no entendiendo nada, bueno, a lo mejor no entendía nada, pero me dio coraje de que ahora Frank hablara así... no lo entendía.

 

Me levanté de la silla y cargué a Thomas sin importarme la mirada de reproche de Frank, le pedí a Lorena que me ayudara con la pañalera.

 

-Nos tenemos que ir -dije a secas.

 

-¡No te lo puedes llevar aún! -agitó sus manos-. Jenni, hablemos, por favor...

 

Jenni, él era el único que me decía así. Odiaba ese nombre peor... siempre me gustó que él me dijera así... Carajo.

 

-¡¿Hablar de qué?! Tú fuiste muy claro desde el principio, ¿no? ¿A que mierda juegas? Ahora si te preocupa tu hijo... ¡¿Quién te entiende?!

 

Miré a Frank a los ojos y vi como se enrojecían, después una pequeña lágrima salió de su ojo y la limpió enseguida.

 

-Pero no me puedes prohibir verlo... -dijo en un hilo de voz.

 

En eso tenía razón, y aunque me diera coraje...

 

-Puedes ir a verlo si quieres. Ya sabes dónde.

 

Y me fui de ahí dejando a Frank como en trance. Después de lo que pasó tuve que tomar terapia, creo que era el turno de él.

S. 2/ Chapter 7. "You saved me" [Part. 2/2]

And denounce the power of death over our souls...

 

Finalmente llegué hasta la cafetería en donde se supone vería a Mariana, pero no la veía por ningún lado y eso que ella era puntual... y yo había llegado un poco tarde. Tal vez ya se había ido. Pero, bueno, qué más daba, no quería entrar a clases... así que me senté en una de las mesas a esperar a ver si de casualidad aparecía.

 

El tiempo se iba volando, pero no había rastros de ella, creo que sí había llegado demasiado tarde a nuestra cita. Eran cerca de las cuatro de la tarde cuando me levanté de la mesa y ahí llegaba apenas.

 

-Lamento la tardanza, cargar con esto es muy tedioso más si vienes en el subterráneo -dijo con una risita.

 

Me quedé sorprendida. Una bolsa de McDonalds, su mochila, una... pañalera y un... pequeño niño tomándola de la mano. No quise decir nada, pero moría de curiosidad.

 

-Ah, mira qué original... ahora dan niños como juguete sorpresa en las Cajitas Felices.

 

Mariana sonrió y negó con la cabeza.

 

-Necesitamos ponernos muy al corriente con todo. Por eso... bueno te cité -se quedó seria, por un momento no supe que más decir, no quería regarla-. Bueno, en primer lugar este es Thomas. Y sí, es mi hijo.

 

Vaya, al parecer tengo poderes. Nah, me lo imagine. ¿De tanto nos perdimos?

 

-En verdad que sí necesitamos hablar. Mariana, ¿qué pasó?

 

Nos sentamos en la mesa que yo antes ocupaba. Mariana sacó la Cajita Feliz del pequeño Thomas y se la dio a lo cual el niño sonrió feliz. Cajita Feliz... ah, ahora entiendo.

 

-No nos habíamos visto desde ¿cuándo? Tiempo después del viaje que hicimos a Canadá. Pensamos que por algo que hicimos te había alejado de nosotras o qué tu mamá te había mandado a un internado fuera del país... bueno, con eso de que empezaste a andar con Frank y tu mamá... no... quería... que... -ahora entendía todo-. ¡¿Frank?!

 

Mariana asintió con la cabeza y se echó a reír como no queriendo la cosa.

 

-¿¡Mariana, ese niño es de Frank?!

 

-Fue algo no planeado. Mamá se enteró y quiso que lo diera en adopción. Yo quería abortar, pero bueno sus molares no se lo permitían. Me envió a Connecticut con mi abuela, ahí pasé todo el tiempo. Terminé queriéndolo... lo acepto. Y bueno, aquí me tienes.

 

-¡¿Y Frank sabe sobre esto?! -ahora no me importaba ser indiscreta, bueno, al parecer Mariana cooperaba con mi interrogatorio.

 

-Claro que sabe, en cuanto lo supe yo selo dije, pero no le importó... primero me apoyó en la decisión de abortar, pero cuando le dije que lo iba a tener, se fue, y no quiso saber nada sobre esto. Por fuentes cercanas me enteré de que había ido a la misma escuela que Greex y bueno... ahí comenzaron un romance o algo así -dijo dolida-. No sé si sigan juntos...

 

-Al parecer han terminado.

 

-Oh, no sabía.

 

-¡Pero qué poca vergüenza tuve ese idiota! ¡¿Qué se cree?! ¡¿Quién en su sano juicio no aceptaría a su propio hijo?!

 

-Está bien, por un lado lo entiendo... te digo que yo no lo quería tener en un principio -Mariana miró a su pequeño que le quitaba la carne y comía su hamburguesa y sin percatarse de todo lo que pasaba a su alrededor.

 

-¿Los buscarás ahora que regresaste?

 

-La verdad es que no. No quiero verlo ni hablar con él, ni siquiera quiero que se acerque a mi hijo. Si no lo quiso en un principio menos lo va a querer ahorita... no quiero que mi hijo sufra si es que Frank le llegara a rechazar o algo... -dijo triste.

 

-Lo importante ahorita es que estás bien, que regresaste y que tomaste una buena decisión. ¡Mira nada más ese pedazo de alcornoque! -dije apretando las mejillas del pequeño a lo que éste se quejó.

 

Mariana rió. No soy buena con los niños. ¿Okay?

 

-Bueno, bueno, ahora te toca a ti -dijo mirándome con esa mirada traviesa de confesionario-. ¿Quién es Johnny?

 

-Ugh. Un... compañero de la escuela, al principio claro, pero ahora es más mi... novio o eso creo. Ya ni sé, si te contara las cosas que han pasado... -suspiré.

 

Mariana me miró como diciéndome que le siguiera contando y así lo hice. Le conté todo lo que acontecía en la vida de cada quién. Me convertí como un tipo de informante.

 

Me hizo bien esa salida y la platicada con Mariana, en todo ese rato no había pensado en mis problemas, bueno salvo cuando le estaba contando, pero al poco rato se me olvidó. Johnny y Mikey se me olvidaron. Las clases y los trabajos se me olvidaron. Era genial cuando no tenías preocupaciones...

 

Thomas comenzó a hacer ruiditos figurando ser el ‘motor' del coche que le había salido en la caja esa. Mariana lo callaba porque una señora se había quejado pero él seguía como si no le importara. Mariana lo regañó pero lo único que hizo él fue levantarse se du silla y correr alrededor de la mesa gritando.

 

La pobre de Mariana trataba de calmarlo pero el niño no se detenía. Yo sólo reía y me hacía la nota mental de no tener hijos por el momento.

 

-Y eso que apenas tiene un año -dijo Mariana angustiada.

 

Yo reí nuevamente y tomé al pequeño cuando pasó justo a mi lado.

 

-Sí te calmas te daré una paleta -le dije.

 

El pequeño Thomas me miró, al principio pareció calmarse, ¡pero era engañoso! Se zafó de mi amarre y siguió corriendo y gritando.

 

-Bueno lo intenté -me encogí de hombros y ambas reímos.

 

-Se parece a mí.

 

Mariana y yo volteamos cuando escuchamos esa voz. Parado frente a nosotras estaba Frank sonriente con su mochila al hombro y un cigarro en la mano.

 

... and secret words are said to start a war...

 

Acompañé a uno de mis amigos al hotel a registrarse, acababa de llegar de Paris y se quedaría unos cuantos días de visita. Me quedé un par de horas con él hasta que tuve que irme. Me despedí de él quedando en que por la noche pasaría por él para ir por unas cervezas y presentarle alguna amiga.

 

Tomé el ascensor y presioné el botón de planta baja, ya que él se hospedaba en el décimo piso. El elevador se abrió en uno de los pisos y una pareja entró... la puerta estaba por cerrarse cuando a lo lejos vi a alguien conocido, al menos me pareció así; no le di mucha importancia pero cuando la puerta se iba a cerrar pude identificar de quién se trataba.

 

-¿Emily? -me dije extrañado. La pareja me miró como si estuviera loco

 

Ella volteó y al fin pude ver su cara. ¡Sí, sí era Emily!

 

Traté de acercarme a la puerta para salir pero ya era tarde, ya no cabía por el pequeño espacio que quedaba, lo único que pude hacer fue gritarle rogando que volteara a verme. Pero la puerta se cerró justo cuando le grité y no supe si me vio o no.

 

¿¡Qué hacía Emily ahí?!

 

Llegué hasta la panta baja, no supe que hacer, si ir a buscarla o hacer otra cosa, lo primero que pensé fue que no me había fijado bien en qué piso fue que la vi, salí del hotel y pedí un taxi. No supe que hacer hasta que se me vino a la mente Angie. Tenía que decirle, también necesitaba saber si ya sabía algo sobre Syn.

 

Llegué a su departamento y le pagué al señor del taxi, más bien le aventé el dinero y él se quejó, pero no me importó, corrí hasta su puerta y toqué el timbre como loco, a los pocos segundos apareció Angie con cara se asustada.

 

-¡Por dios, Zachary! Tocas como abonero, ¿qué pasa?

 

No podía hablar muy bien, aún estaba muy agitado, así que entré a su departamento sin que me hubiera dicho, yo me invité solo. Suspiré para controlar mi respiración... pero otra vez el aire se me fue.

 

Ahí estaba Greex, y me miraba incrédula.

 

-¡¿Greex?! -me acerqué a ella-. ¡¿Qué haces aquí?!

 

-¿Angie, tú lo llamaste? -preguntó Greex sin ánimos.

 

Angie negó con la cabeza.

 

-Ni siquiera sabía que venía -dijo resaltando toda la oración.

 

Greex sólo me miraba como no sabiendo que hacer, hasta que yo di el primer paso.

 

-Bueno, me da gusto volverte a ver -dije sincero, pero al parecer Greex no se la creyó.

 

Ella ya no dijo nada. Bueno a lo que iba, ya habría tiempo de hacer cuestionamientos sobre el porqué estaba ahí Greex. No quería pensar que había ido por mí así que...

 

-Bueno, bueno, no importa, Angie, ¡vine porque te tengo que decir algo importante!

 

-¿Qué pasa? ¿Todo está bien?

 

-¡Sí! Bueno... no sé -ambas me miraron sin entender-. Bueno te explicaré bien lo que sucede.

 

-Sería lo más sensato que harías, Zacky -se quejó Angie.

 

-Estaba en el hotel...

 

-¡Qué casualidad! -dijo Angie riéndose.

 

-No, esta vez no es por eso -dije y Greex me miró fríamente-. No, lo que pasa es que un amigo llegó de Paris y lo acompañé al hotel a registrarse y todo eso, bueno el caso es que vi a alguien que, estoy seguro que era ella...

 

-¡¿A quién viste?!

 

-¡Vi a Emily! Si era ella, iba con un... no sé, pude ver que era un tipo bajito... no sé, tal vez esté loco, pero sé que era ella.

 

-¡¿La viste, aquí?! -dijo sorprendida-. ¡¿Pero estás seguro que era ella?!

 

-Sí, sí, en el hotel... en el Hotel Arts del centro.

 

-¡Dios mío! -exclamó Greex-. ¡Si es ella tenemos que ir a buscarla!

 

-Claro que iremos a buscarla, pero si viene con alguien no creo que sea tan sencillo. ¿No viste quién era la otra persona, Zacky?

 

-No, Angie, te digo que sólo lo vi de lejos... pero era así bajito, creo con pelo negro.

 

Angie se quedó como si hubiera visto un fantasma. Greex y yo nos miramos y vi como ella se sonrojó.

 

-¡Billie Joe! Estoy segura que viene con él... apuesto lo que sea.

 

-¿Billie, tu primo?

 

Angie asintió con la cabeza.

 

-Entonces, ¿qué? ¿Vamos por ella? -preguntó Greex.

 

-No, no, si es que viene con Billie será difícil las cosas se complicarían.

 

-¿Qué podría hacernos él?

 

-Lo poco que lo conozco bien... bueno es muy chantajista, no sé que le habrá dicho a Emily para que estuviera con él. Siempre ha sido así, se sale con la suya.

 

-¿Entonces qué haremos? -pregunté.

 

-Vamos a planear algo, no sé, tratemos de localizar a alguien que nos ayude.

 

-¿Qué ha pasado con Syn, has dado con él?

 

Angie negó con su cabeza y bajó su mirada.

 

-No sé nada de él aún -dijo tiste.

 

-Ya lo encontraremos, ya verás, ahorita necesitamos una solución para lo de Emily...

 

En ese momento unas risas se escucharon y de la habitación de Angie salía ese chico Jimmy y otro que no conocía. Se acercó a Greex con una sonrisa.

 

-¡Hay, Greex! Jimmy y yo encontramos en inter... -se detuvo cuando me vio parado ahí.

 

Yo lo miré y lo fulminé con la mirada.

 

-Oh, qué situación tan incómoda -susurró Jimmy. Supuse Angie le había contado algo sobre mí y Greex.

 

-Hola, yo soy Billy Martí, amigo de Greex, mucho gusto -me extendió la mano y yo la estreché.

 

-Zacky Baker, ex novio de Greex -dije, juraría el tipo se desmayaría o algo así, se puso más blanco de lo que ya estaba.

 

La tensión se podía cortar con un cuchillo.

 

-Bueno ahora que se conocen -dijo Angie para aligerar un poco las cosas-. Tenemos que hacer algo.

 

-¿Qué pasa? -preguntó Jimmy.

 

Angie me pidió que les contara de nuevo como estuvo eso de que había visto a Emily en un hotel y todo eso. Necesitábamos hacer algo para ir por ella, sumándole que aún teníamos que encontrar a Synyster.

 

Esto iba a ser complicado.

 

Todos nos quedamos en silencio pensando en que íbamos a hacer. Ese tal Billy me miraba a cada rato como si me quisiera matar o algo peor,  Greex esquivaba mi mirada porque era obvio que la sonrojaba y su "amiguito" se daba cuenta de eso. Angie y Jimmy se decían algo en voz baja hasta que éste dio un gritito.

 

-¡Ya lo tengo!

 

-¿Qué? -preguntó Greex.

 

-Tengo un plan. Llamaremos a todos sus amigos que estén en California para que nos ayuden, yo llamaré a alguien que seguramente también nos podrá ayudar... de una u otra manera -sonrió victorioso y pasó un brazo por el cuello de Angie.

 

Todos lo miramos sin entender, pero comenzamos en marcha su "plan" y llamamos a todos los que conocíamos.

 

Yo me fui al pequeño balcón que Angie tenía, y saqué mi celular pensando en llamar a Mikey, Gerard o a ver a quién se me ocurría, aún no sabía cuál era el plan de Jimmy, pero bueno, un intento no mataría a nadie.

 

Estaba jugando con mi celular, el anochecer ya había caído, eran como las ocho o nueve y yo sólo pensaba en que tenía a Greex ahí adentro, con otro sujeto que no sabía que intenciones tenía con ella. Admito estaba celoso y al mismo tiempo feliz de volver a verla. Pero no sé, aún estaba dolido por lo que me había hecho... traicionarme con uno de mis mejores amigos.

 

-Oye tú -escuché la voz de Billy atrás de mí.

 

-¿Me hablas a mí? -resople.

 

-Obvio, ¿ves a alguien más por aquí?

 

-¿Qué quieres?

 

-Mira, no sé bien como estuvo tu historia con Greex y ni me interesa, sólo te advierto que te alejes porque ahora yo estoy con ella, y la protegeré de ti y de cualquier idiota que quiera lastimarla, ¿entendido?

 

Yo me comencé a reír y él se enfureció.

 

-¡No le veo lo gracioso a lo que te dije!

 

-No, no, eso no fue lo gracioso, hasta me conmoviste. Lo gracioso es ver a Greex ahora, con un nuevo... tipo como si nada después de todo lo que ha hecho.

 

Él me miró sin entender y yo me encogí de hombros.

 

-Bueno, hombre, ya ves como son algunas mujeres... sólo buscan lo que les conviene. Son unas interesadas.

 

-No creo que ella sea así -me respondió.

 

-¡Claro que lo es! Eso y más, es una cualquiera que le importa un bledo los sentimientos de los demás. ¡Es una zorra interesada!

 

 -¡No hables así de ella! -gritó furioso.

 

-¿Y qué vas a hacer para evitarlo? ¿Pegarme?

 

Billy se acercó y me dio un puñetazo en el ojo tirándome al piso.

 

-¡No le vuelvas a decir así! ¡¿Me escuchaste?! -alzó el brazo para darme de nuevo.

 

Inmediatamente Jimmy llegó y agarró a Billy de los brazos.

 

-Wow, wow, wow, ¡¿qué está pasando aquí?!

 

Enseguida vinieron Angie y Greex, la cual me miró un poco asustada.

 

-¡¿Qué sucedió?! -exclamó Greex alarmada.

 

-No, nada, todo está bien -dije parándome del suelo y con la mano en el ojo-. Un pequeño mal entendido.

 

-¿Pequeño? -dijo Jimmy sarcástico-. Lo bueno que fue pequeño.

 

-Ven, vamos por unos hielos.

 

Angie me ayudó a incorporarme y me llevó a la cocina.

 

-Lo que faltaba, nosotros con la preocupación de Emily y Syn y ustedes dos peleando -se quejó Greex yéndose a la sala.

 

Yo no dije nada, y menos Billy, no le convenía. Rápidamente se fue detrás de ella. Pero ya me las pagaría ese imbécil, no sabía con quién se estaba metiendo.

 

Reí para mí mismo.

 

-Se supone que debes llorar, no reír -me dijo Angie divertida.

 

-Sólo  me hizo cosquillas -bromeé.

 

Angie sólo negó con la cabeza y se rió.

 

-¡Al fin! -exclamó Jimmy con el celular en la mano-. ¡Está entrando la llamada!

 

Angie y yo nos quedamos expectantes a lo que vendría después.

 

-¿Bueno? -dijo Jimmy con voz graciosa y reímos-. ¡Hey! ¿Cómo estás, Jhan? Me alegro. Sí, lo sé, tuve que... bueno, alejarme un poco por la situación de... Sí, exacto, lo siento mucho, prima. Lo sé, lo sé. Okay. Dile que no se preocupe, estoy bien. De acuerdo -rió, nosotros esperábamos a ver qué más decía-. Necesito que me hagas un favor enorme, el más grande que hayas hecho jamás. Tiene que ver con un problema que están pasando unos amigos, sé que tienes algunos contactos. Bueno, digamos que mi... novia -miró a Angie y vi como ella se puso roja-, está preocupada por una amiga, y también está buscando a su hermano, no ha sabido nada de él en mucho tiempo... Ajá. ¡¿Me ayudarás?! ¡Genial, gracias! Sabía que podía contar contigo, prima. Okay, espera -Jimmy se apartó el teléfono de la oreja-. Necesitamos el nombre completo de tu hermano y señas particulares y todo eso -Angie se le dio el nombre, todos los datos que necesitaban para poder ayudarnos a encontrar a Syn. Jimmy hablaba y le explicaba a su prima todo -Sí, sí, ese es el nombre, Haner, Brian Haner Jr. ¡Sí, estoy seguro! ¿Por qué, qué pasa? -hizo un gesto de que no comprendía nada. Angie lo miró asustada, de hecho todos estábamos asustados, la cara de Jimmy no decía nada bueno-. ¡¿Qué él qué?!

 

...you saved me...

I'm killing loneliness with you

 

Me sentí abrumada cuando vi a Zacky llegar al departamento de Angie. Bueno, era obvio que iba por él, pero no lo esperaba tan pronto, y menos en ese instante que Billy estaba ahí.

 

Después de la "pequeña" pelea que sucedió entre Zacky y Billy decidí irme al balcón a tomar un poco de aire fresco. No era sólo eso, era también la tensión que sentía cuando Zacky me miraba, veía en sus ojos aún ese dolor y odio, sabía que me odiaba.

 

Suspiré. No sé, creo que debí prepararme primero para enfrentar esto, aunque nunca se me llegó a ocurrir que así pasarían las cosas.

 

Al poco rato llegó Billy y se puso al lado de mí, me miró como si quisiera pedirme disculpas y al fin lo miré a los ojos.

 

-Sé que estuvo mal eso.

 

-Mucho -le reclamé-. No entiendo del punto de hacer eso, además de que estamos en una casa ajena, ¿qué van a pensar los demás?

 

-Que piensen lo que quieran, no me importa, lo único que me importa es lo que tú piensas -dijo serio.

 

No supe que decir. Ya sabía todo lo que él sentía por mí, era obvio, sus actitudes y todo eso, pero como había dicho antes, yo sólo lo veía como un amigo.

 

Suspiré de nuevo.

 

-¿Por qué golpeaste a Zacky?

 

-¿Por qué te preocupas por él? ¿Aún lo quieres?

 

-Sólo respóndeme eso -exigí.

 

-¡No iba a permitir que ese idiota te llamara como lo hizo y se expresara así de ti!

 

-¿Qué dijo? -quise saber.

 

-No vale la pena repetirlo.

 

-¿Qué dijo? Sólo dime, quiero saber.

 

Billy me miró a los ojos y negó con la cabeza, Sé que le molestó, porque  con eso yo daba a entender de que aún me importaba Zacky, cuando la verdad es que sí.

 

-Dijo que eras una interesada.

 

-¿Sólo dijo eso?

 

-Obvio no, si sólo hubiera sido eso no lo hubiera golpeado, pero enserio, Greex, ya no vale la pena, ¿está bien? Debes cerrar ese capítulo que pasó con Zachary. No te merece.

 

-No creo que alguien me merezca -dije triste-. Soy una horrible persona.

 

-¡Claro que no, Greex! ¡No vuelvas a decir eso!

 

Lo era aún así.

 

-Tú eres  bonita, y yo te voy a defender de cualquier tipejo que te insulte o te haga daño. Eres una chava que vale mucho la pena porque eres hermosa por dentro y por fuera. Sabes lo que siento por ti, sabes todo, y no me importa esperar un poco más para poder ganarme tu corazón, el hecho es que quiero conquistarte y que sepas que yo jamás te fallaría, nunca haría algo para lastimarte o que estuviera en contra de ti. Eso jamás, óyelo bien.

 

Lo miré a los ojos cuando tomó mi mano y sonreí. Me estaba llegando todo lo que decía. Además pensé en todo lo que él había hecho por mí. Estuvo cuando yo andaba triste. Me acompañó hasta España, al otro lado del mundo. Me protegió cuando nos quedamos a dormir en la calle. Lo de la guitarra que "tomó prestada" y así conseguir dinero... Me había salvado la vida.

 

-Greex, te quiero mucho, eres la chava que he buscado mucho, y en verdad me haría feliz si tan sólo me dieras una oportunidad.

 

Yo agaché mi mirada. No sé si alguna vez iba a poder sentir algo igual a lo que él sentía por mí, pero ¿Qué carajo? Sí estaba dispuesta a reiniciar de nuevo y darme una oportunidad... y una oportunidad a él.

 

Sonreí cuando levantó mi rostro con su mano fría y me acerqué poco a poco a su cara, vi humedecer sus labios, sabía que él esperaba a que lo besara...

 

Ahora, extrañamente, no me sentía como en todos estos días, ya no me sentía aturdida o sola.

 

Me acerqué más a sus labios, estaba a punto de besarlo, sentí el roce de sus labios con los míos... Cerré mis ojos cuando vi que él lo hizo. Estaba a punto de besarlo completamente.

 

Hasta que un grito de Angie nos separó, nos miramos y asustados los dos corrimos hacía la cocina.

 

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Cuídense, porque el próximo capítulo estará bueno  no me hago responsable de los traumas que llegue a ocacionar. Yo no pagaré los tarepeutas ni los psicologos ;D. jajaja.

LASAMOGOLOSAS!<3

S. 2 / Chapter 7. [Part. 1/2]

 

*

-¿Cómo está ella? -oí la voz a lo lejos, era de mujer.

 

Sé que tenía que abrir los ojos porque algo dentro de mí me lo decía: alguien esperaba por mí, pero simplemente no podía, sólo oía voces y de vez en cuando como tomaban mi mano.

 

-No hay señales de nada -dijo él-. El doctor dice que esto va a seguir así por mucho tiempo... es probable que queden daños colaterales.

 

Sabía quién era él, tenía que saberlo. Reconocía su voz y sabía que había estado conmigo todo este tiempo, pero no podía recordarlo, cada vez perdía más mi sentido común y el poder recordar cosas sobre mí y los demás a mi alrededor. Había perdido completamente mi mente, ya no era mía.

 

-Sabíamos que esto iba a pasar tarde o temprano -dijo tristemente ella-. ¡Esto no puede estar pasando!

 

Las voces se habían esfumado... ahora estaba en un cuarto oscuro y el olor me sofocaba porque era humo, lo pude reconocer. Después todo se prendió en llamas, conmigo adentro. Yo gritaba... pero nadie me escuchaba.

 

-¡Emily!

 

 Hasta que las llamas me alcanzaron.

 

Me desperté gritando y podía sentir las lágrimas calientes en mi cara.

 

-¡Tranquila! -me calmó Billie que estaba a mi lado.

 

Volteé a ver a mi alrededor asustada y vi que estábamos apenas en el avión, todas las personas me veían raro, pero no me importó porque estaba muy asustada. Sólo quería saber que eran todas esas visiones, sueños, o lo que sea que fuesen, no aguantaba más, esto iba a terminar matándome.

 

-Tranquila, ¿ya? -repitió Billie Joe.

 

-Estoy bien -aparté mi mano de la suya y me acomodé en mi asiento.

 

-¿Segura? Porque no parecía, mira, alteraste a toda la gente, Emily. ¿Segura que estás bien?

 

-¡Carajo que estoy bien! -me di la vuelta y miré por la pequeña ventana. Todo se veía muy pequeño, a veces ni se podía ver más allá de las nubes. Me limpié la cara con la manga de mi suéter y cerré mis ojos de nuevo.

 

A veces cuando tenía este tipo de sueños, cerraba de nuevo mis ojos para ver si podía recordar o ver algo más aparte de lo que había visto o soñado, pero era inútil, nunca sucedía nada más. Eso me frustraba. Ahora más que nunca sentía que mi vida era una mentira.

 

Saqué mi iPod y lo encendí en una canción cualquiera... menuda canción, creo que en estos momentos... era la que menos quería escuchar.

 

...Memories, sharp as daggers

Pierce into the flesh of today...

 

-¡Lorena, Lorena! -abrí mis ojos al instante que escuché la voz de Johnny llamarme.

 

-¿Qué?

 

-Me voy.

 

Casi lo olvidaba. Él iba a salir de viaje por algo de su trabajo o no sé que, dios, a veces me siento culpable por no prestarle mucha atención a Johnny, pero es que...

 

-Se te había olvidado, ¿verdad?

 

Me levanté todavía con ese sueño raro que tuve con Mikey dando vueltas en mi cabeza y vi el reloj en el buró al lado de la cama. 6:30 A. M.

 

-No, no, como crees, no se me olvido, pero... ugh, ¿por qué tan temprano? -le reproché tallándome el ojo izquierdo.

 

Johnny sólo suspiró y se alejó de mi lado para tomar su maleta que estaba junto a la cama y agarró también una hoodie negra.

 

-Me haré un café rápido, si te importa mientras puedes levantarte... si no, me da igual.

 

Rodé mis ojos y aventé las cobijas. Fui al baño y me lavé la cara. Ya era de todos los días estos sueños raros con Michael, los odiaba, por más que hacía cualquier cosa por no soñar con él lo hacía. Mierda. Me miré al espejo, estaba un poco ojerosa.

 

Me puse una bata y bajé.

 

Cuando llegué abajo Johnny ya estaba en la puerta de la casa poniéndose la chamarra. Tomé su bufanda y me acerqué a él. Se la puse y él me miró con los ojos brillantes.

 

-Creí no me despedirías.

 

-Idiota -reí bajito, él me miró medio molesto y reí más-. ¿Cómo crees que no? Sólo me tomó por sorpresa, estaba soñando con... -callé al momento.

 

-¿Con quién? -me incitó a seguir.

 

-Con... contigo obviamente -me lo saqué de la manga. Después fingí una sonrisa y Johnny se conformó con eso. O eso creí.

 

-Tal vez tarde más de lo que planeé.

 

-¿Pero por qué?

 

-Agh, no sé, cosas de mi jefe, le dije que aún tengo cosas pendientes de la universidad y esas cosas pero a él no le importó, al contrario creo que le gusta hacerme sufrir con todo esto.

 

Reí.

 

-Te odia.

 

-Ya sé, maldito hijo de puta.

 

-Ya, ya -reí de nuevo y lo besé fugazmente en los labios acercándolo con la bufanda-. Me traes algo.

 

Me miró y sonrió tiernamente acariciando mi mejilla.

 

-Te traeré todo, todo lo que te merezcas. Regresaré pronto, lo prometo.

 

-Okay, adiós.

 

Me besó de nuevo, ésta vez más intensó y tomó su maleta mientras lo veía irse, a través del vidrio de la puerta. ¿Cómo podía seguir con él? No es que ya no lo quisiera o algo así, o... bueno no sabía, pero es que... o sea... además... ¿Cómo podía soportarme? ¿Yo como podía soportarlo? Esto no era normal, o bueno... a veces h}dudaba de mí y de mi amor o cariño que le tenía a Johnny, a veces se portaba de lo mejor conmigo y sabía entenderme, pero por otro lado sentía que no me entendía del todo y que el amor que alguna vez creí tenerle ya no lo sentía. Creo que lo mejor era terminar. A pesar de todo, me sentía culpable. Lo había engañado además, tampoco podía vivir con eso.

 

Sí, lo mejor sería terminar mi relación con Johnny.

 

Me quedé parada ahí como por cinco minutos. ¿Y ahora que iba a hacer? Subí las escaleras a la mi habitación y tomé mi celular. Nadie estaría disponible, menos a esta hora y siendo entre semana. No quería estar sola, más que nada creo que... necesitaba a alguien para que evitara que fuera a buscar a Mikey.

 

Llamé a todas las chicas que tenía registradas en mi celular, sólo faltaban los chicos, pero en estos momentos no necesitaba compañía masculina, aventé el teléfono en la cama hasta que entró una llamada.

 

Número desconocido.

 

Lo tomé y contesté de todas maneras.

 

-¡Hola!

 

-¡Tú!

 

-Jajaja, lo sé, es una sorpresa, ¿verdad? ¿Te desperté?

 

-No, claro que no, estaba despierta, despedí a Johnny, se fue de viaje.

 

Silencio del otro lado.

 

-¿Johnny? ¿Y Mikey?

 

Ahora yo no respondí nada.

 

-Olvídalo, olvídalo, ya nos pondremos al tanto de todo -dijo con una sonrisa-. No puede ser, hasta que alguien me contesta el teléfono,  he estado buscándolas por mucho tiempo.

 

-Ya sé, te desapareciste así como así, creímos que ya no querías hablar con nosotras o algo...

 

-Como crees. Pasó algo que bueno... cambió radicalmente todo pero, en fin -la oí triste, no sé, lo noté en su voz, le iba a preguntar, pero ella se me adelantó-. He tratado de comunicarme con Angie, Emily, ¡Greex! Pero nadie, hasta ahorita contigo. ¿Dónde están ellas?

 

-Tenemos que hablar de muchas cosas. Ni te imaginas.

 

-Tú tampoco te imaginas.

 

Mariana rió bajito. Quedamos de vernos en el café que estaba cerca de la universidad a la que yo asistía y colgué.

 

Vi el reloj y apenas eran las siete y cuarto, fui a dormir otro rato.

 

De nuevo esos extraños sueños.

 

Suicide of love took away all that matters

And buried the remains in an unmarked grave in your heart

 

Abrí mis ojos cuando oí que tocaban la puerta, me iba a levantar pero no pude. Miré y tenía los brazos de Jimmy alrededor de mi cintura, él estaba durmiendo plácidamente y me quedé mirándolo por segundos eternos.

 

Recordé que lloré hasta que me dormí, pero nunca creí que Rev se quedaría ahí conmigo, toda la noche. Dios, era demasiado dura con ese chico... y comenzaba a sentir cosas por él. De hecho podía decir que lo amaba.

 

-¡¿Que dices?! -susurré para mí misma y escuché de nuevo la puerta.

 

Traté de levantarme de nuevo para ver quién era pero no pude, estaba muy apretada. ¿Cómo pude dormir así?

 

Por debajo de la puerta aventaron sobres y propaganda, así que supuse que sólo era el cartero y ya se había ido, así que me quedé en mi lugar. Me gustaba estar así, no me quejaba.

 

-Así es como debe ser un novio -me dije mentalmente-. ¿No? Uno que esté contigo en las buenas y en las malas y que te apoye en lo que se supone tú elijes... ¡Que rayos! Es obvio. Al diablo con Robert, si él no supo aprovechar lo que tenía por sus malditos celos o lo que sea que haya sido, ni modo, se lo pierde, otro se lo ganó. Y a golpe limpio.

 

Reí.

 

-¿De qué te ríes? -escuché la voz de Rev y sentí mariposas en el estómago, como si fuera la primera vez que estaba con él. Tal vez se debía a que ya había aceptado que lo quería más que a un amigo.

 

-Jaja, de nada.

 

-Mhm -balbuceó y reí de nuevo-. Deja de reírte de mí, Angie.

 

-No me río de ti -dije, al fin pude voltear y verlo a los ojos. Los tenía medio cerrados por la pereza, se veía tan tierno.

 

-¿Qué? -me preguntó cuando se dio cuenta de que no lo dejaba de mirar-. Oh, ya, lo siento -me soltó y se alejó un poco de mí.

 

-¿Por qué me dejaste de abrazar? -pregunté cómo niña chiquita.

 

-¿Qué no es lo que querías?

 

-No.

 

Rev me miró indeciso pero de nuevo se acercó a mí y me rodeó con sus brazos semi tatuados. Me acurruqué en su pecho y pude escuchar como su corazón latía a mil por hora. El mío también.

 

-Gracias -logré decirle.

 

-De nada -rió y me abrazó más-. Oye, ¿y nos vamos a quedar aquí o qué?

 

Asentí con la cabeza.

 

-Quiero quedarme aquí contigo.

 

Jimmy ya no dijo nada, sólo me abrazó y y yo me dejé consentir. La puerta sonó de nuevo, no hice el mayor esfuerzo de pararme e ir a abrir, supuse sería de nuevo el cartero. Jimmy me miró con cara de que teníamos que abrir pero le respondí con mi cara de que no me importaba.

 

La puerta volvió a sonar, ésta vez un poco más fuerte y unas voces a lo lejos.

 

-Ugh, que necedad -se quejó Rev-. Al fin que me siento con un tiempo cerca de ti y lo vienen a arruinar.

 

Yo reí. La puerta volvió a sonar y las voces se escucharon de nuevo.

 

Pude reconocer una de las voces.

 

-¡Iré a abrir! -exclamé.

 

-¿Recordaste que esperabas a alguien? -me preguntó Rev mientras me soltaba y me daba lugar para ir a la puerta.

 

-Algo así -sonreí.

 

Abrí la puerta y ahí estaba ella.

 

-¡Greex!

 

-¡Al fin! -dijo acongojada-. ¡Angie!

 

-No te esperaba tan pronto. ¿Cómo estás? ¿Qué pasó? -pregunté al ver su cara.

 

-Ahg, fue horrible, pero al fin llegamos.

 

-¿Llegamos? -pregunté confundida.

 

-Sí, ojalá no te molesté, pero... traje a un amigo.

 

Volteé a mi derecha, ¿cómo no lo había visto? En fin.

 

-Hola -dijo él tímidamente.

 

-Hola -dije con una sonrisa-. Mucho gusto, soy Angie.

 

-Claro, Greex me habló de ti en todo el camino.

 

-Mm, seguramente cosas no muy buenas.

 

Los tres reímos.

 

-Yo soy Billy.

 

-Pasen, nos acabamos de levantar, pero... bueno... ignoren en regadero.

 

Jimmy estaba sentado en el sillón acomodando su ropa cuando Greex y Billy entraron al departamento. Greex me miró, lo noté, sabía que me quería dar a entender...

 

-¡Hola! -saludo Jimmy a los recién llegados y los abrazó.

 

Reí por las caras de ellos.

 

-Yo me llamo Jimmy, ¿y ustedes?

 

-Oh, yo los presento -dije acercándome-. Ella es Greex y él es Billy.

 

-Oh, pues es un placer, iré a... ver a mi hija para no estorbar... creo que querrán hablar.

 

Miré a Jimmy y se encogió de hombros. No supe que me quiso dar a entender en ese momento, hasta que me cayó el veinte.

 

-Creo que quería estar contigo a solas -dijo Greex en mi oído.

 

Si, raramente es lo que había pensado yo.

 

-Pero no te preocupes, buscaremos dónde quedarnos, si es en la calle, pues...

 

No dije nada en ese momento, bueno, ya éramos muchos y no íbamos a caber en mi pequeño departamento, pero tampoco iba a dejar a mis amigos en la calle.

 

Greex y Billy me contaron su extraña hazaña de cómo llegaron hasta mi departamento. Tomaron prestada una guitarra y Billy se puso a cantar y a tocar en la plaza... Ese chico tenía agallas.

 

AL poco rato vi salir a Rev con las maletas de Nataly y él.

 

-¿Rev? ¿Qué estás haciendo? -pregunté alarmada-. ¿Adónde vas?

 

-Creo que es mejor si me voy, así podrás dar alojamiento a tus amigos. Además fui yo quien vino y se adueñó de tu departamento en primero lugar.

 

-No te irás.

 

-Sí, es mejor así, además de lo que hablamos anoche yo...

 

 Billy y Greex nos miraban con un poco de tensión.

 

-No, no, ¿sabes qué? Es mejor que nos vayamos nosotros... -se levantó Greex.

 

-Agh, nadie se irá, sólo, ustedes esperen aquí -le dije a ellos-. Y tú ven conmigo -jalé a Rev de la mano hasta mi habitación-. ¿Por qué te quieres ir?

 

-No es que te vaya a dejar sola o algo, es sólo para que tus amigos...

 

-No quiero que te vayas, que si ya no cabemos, nos podemos acomodar... Sólo no me dejes, ¡por favor, Jimmy! -le supliqué-. Además a donde van a ir tú y Nataly, no, no se pueden ir.

 

Agachó su mirada y no decía nada.

 

-No dejaré que se vayan.

 

-¿Quieres saber exactamente porque tomé esta decisión de irme?

 

Asentí con la cabeza. ÉL suspiró.

 

-Bueno todo lo que ha pasado, lo que has pasado tú, si me quedo aquí creo que esto me hará mal a mí y a ti, es obvio que tú aún piensas en Robert y pues yo... me enamoro de ti más y más cada día y me duele en el fondo que sólo piensen en alguien que no...

 

-¿Y quién te dijo que yo pienso en él aún?

 

-Pero ayer, en la noche tú...

 

Reí bajito y Rev me miró con los ojos bien abiertos.

 

-No te vayas, quédate conmigo, verás que las cosas serán diferentes... ya no más pasado tormentoso. Te quiero a ti.

 

Jimmy sonrió y se acercó a mí lentamente, como dudándolo.

 

-¿Segura? Angie, yo no te quiero presionar ni nada y pues, quiero hacer las cosas bien.

 

-Lo estás haciendo bien.

 

Me acerqué al fin a besarlo mientras él me rodeaba por la cintura.

 

With the venomous kiss you gave me

I'm killing loneliness

With the warmth of your arms you saved me,

 

La luz entró por la ventana y fue como me desperté. Tenía las manos de Matt posadas en mi cintura y su respiración chocaba en mi nuca. Ayer llegamos muy noche a la casa y ya no pudimos hacer nada. Syn aún no podía comunicarse con su hermana y hasta creo que no durmió en toda la noche. No me podía imaginarme a mí en una situación así, creo que no lo soportaría. Si perdí a Matt y sólo fue por corto tiempo y nos veíamos... si me separaban de él como a Syn de Emily, bueno, moriría.

 

Me levanté de la cama, Matt aún dormía y me metí a la regadera. Dentro de mí quería ayudar a Syn, se había convertido en mi amigo, teníamos que hacer algo para ayudarlo, esto no se podía quedar así. Tenía que hacer algún plan.

 

Estaba tan concentrada en algo que nos ayudara con Syn que no me di cuenta a qué hora se había metido Matt a la regadera conmigo.

 

-¿Qué haces aquí? -dije asustada.

 

-Bueno, ya que ayer nos interrumpieron... -sonrió de lado y se acercó a mí, besándome con desenfreno, mientras sus manos acariciaban mi piel mojada, su lengua buscaba a la mía y de vez en cuando besaba y succionaba mi cuello.

 

Me pegó a la pared fría y me miró a los ojos. Besó de nuevo mis labios mientras que su manos bajaba y subía por mi vientre y mi abdomen, masajeaba mis senos y mordía deliciosamente mi labio inferior.

 

Su mano al fin llegó a la parte de abajo y con sus dedos jugaba con mi  entrepierna, buscando mi clítoris y masajeándolo mientras que me retorcía del placer que me estaba causando.

 

El agua caliente caía sobre nosotros y eso subía más nuestra temperatura. Su mano seguía en mi parte íntima y al mismo tiempo besaba mi cuello, yo sólo me dejaba hacer. Quité su mano cuando sentí que me vendría. Quería mi orgasmo con él dentro de mí.

 

Lo miré a los ojos suplicante y el sonrió, lo besé de nuevo en los labios y mi mano derecha la llevé a su miembro guiándolo hasta mi vagina y él lo introdujo lentamente hasta que estuvo completamente dentro y en cuestión de segundos comenzó a moverse lenta y apasionadamente. Yo gemí y el sonrió, lo supe cuando besó mi cuello. Ambos comenzamos a gemir el nombre del otro, Matt acariciaba mis pechos una o otra vez y yo jadeaba su nombre bajo el chorro de agua.

 

Levantó mi pierna con su mano y la sostuvo allí mientras seguía penetrándome como loco, ahora sus embestidas eran más rápidas y erráticas conforme pasaba el tiempo; mi espala chocaba contra la fría pared pero no me importaba, era más el placer que sentía al estar ahí con Matt que no me importaba nada más, ni siquiera  me importaba si Syn escuchaba mis gritos de placer.

 

Seguimos así por un rato más, hasta que sentí que mi orgasmo llegaría, me aferré más a Matt y encajé mis uñas en su espalda, él gimió fuertemente, supe que había terminado y eso me provocó a mí el orgasmo, Matt se siguió moviendo, reduciendo la velocidad hasta que se detuvo completamente y besó desenfrenadamente mis labios como si quisiera comerlos.

 

-Te amo -me susurró Matt en el oído y yo me estremecí.

 

Lo miré con una gran sonrisa y lo besé fugazmente en los labios.

 

-Gracias por haber regresado a mí lado.

 

-Creo que los dos lo queríamos y lo necesitábamos... todo eso nos estaba destruyendo. Creo que si te perdiera en verdad para siempre nunca lo superaría.

 

Estuvimos ahí bajo la regadera un poco más hasta que decidimos salirnos. Ambos reíamos cómplices.

 

Al salir de baño vimos a Syn con cara de apuro.

 

-¡Al fin! -y entró corriendo al baño.

 

Nosotros reímos y nos fuimos a cambiar.

 

Creo que el sexo matutinos despierta mis neuronas. Ahora tenía un plan para la situación de Syn.

 

Oh, I'm killing loneliness with you

I'm killing loneliness that turned my heart into a tomb

I'm killing loneliness

 

Miré a un costado de mí y vi a esa chica desnuda en mi cama, ni siquiera recordaba su nombre o como había llegado a mi cama la noche anterior.

 

Froté mi cara y negué con la cabeza, busqué mi bóxer entre la ropa del suelo y fui al baño.

 

¿Cómo había pasado a esto? Bueno, de hecho era de salir con muchas chicas a la vez antes, pero esto se había vuelto peor. Creo que todo fue desde que conocí a Mariana y pasó lo que pasó...

 

Luego con Greex, creo que con ella sólo buscaba alejarme de la situación en la que me había metido, era como un modo de escape, pero no niego que la llegué a amar con el tiempo. Me dolió haber traicionado a mi mejor a migo, pero... extrañamente eso me había hecho sentir bien conmigo mismo.

 

Al final no soporté la presión de tener sólo una relación seria con alguien, no tuve las agallas de decirle la verdad a Greex, si no que busqué maneras y pretextos para que ella terminara conmigo, soy un mal tipo.

 

Me bañé y me vestí en el baño, no quería ver a la tipa que estaba, seguramente, aún en mi cama.

 

Y así era, cuando salí ella aún estaba ahí.

 

-Levántate -le grité para que me escuchara.

 

La pobre chica como pudo, y aún ebria, se levantó y le di su ropa para que se cambiara, ella no decía nada, yo sólo esperaba mientras fumaba un cigarrillo.

 

-Adiós, Frankie -fue lo único que dijo y se fue.

 

No le hice caso.

 

Sólo pensaba en que era demasiado egoísta, como siempre lo había sido. No sé si ya era tiempo de buscar a mi hijo.

 

Nailed to the cross, together

As solitude begs us to stay

Disappear in the lie forever

 

Llegamos al aeropuerto de... no sé, ni siquiera sabía de qué era, por lo que entendí que dijo Billie era Barcelona, en España, y no sé ese lugar me daba buena espina, como que algo importante en mi vida iba a pasar ahí. Me sentía bien después de lo que había pasado en el avión. Salimos de aeropuerto después de esperar las maletas y nos fuimos al hotel en un taxi. Cuando llegamos una sonrisa inevitable se formó en mi cara.

 

-Vaya, tal parece que ya se te pasó el berrinche.

 

Escuché la voz de April detrás de mí y pude ver su sonrisita. Comenzaba a darme cuenta el tipo de persona que en verdad era.

 

La ignoré y me acerqué a Billie que estaba esperaba a que nos asignaran un cuarto y me sonrió.

 

-¿Empiezas a disfrutar esto?

 

Sólo me encogí de hombros y asentí.

 

-Bien, porque esto lo hago por ti, Emily.

 

Rodé los ojos sin que él se diera cuenta. No quería hablar ni pelear con nadie. No quería que este viaje se me arruinara por culpa de ellos. Al final me daba igual si estaba casada con Billie y si esa perra era mi amiga, no me merecían, menos mi enojo o mis lágrimas.

 

Al fin nos dieron un cuarto y fuimos a dejar las maletas.

 

-Es muy bonito este hotel -dije sin importarme lo que dijeran.

 

-Me alegro que te guste -respondió Billie.

 

Dejamos las maletas en nuestro cuarto, era grande, con toques de verde y gris, se veía muy linda, la ventana daba al centro y desde ahí se podía ver todo.

 

-¿Qué te parece si vamos a comer algo?

 

Asentí cuando Billie me preguntó eso. Deseé que no se nos uniera April. Ya no la soportaba. Pero bueno... por algo creo que era "mi mejor amiga". Aunque no sé que pensaba en ese momento que decidí eso. En fin.

 

Miré a Billie Joe a los ojos y sonrió, creo que adivinó lo que le iba a decir.

 

-No, no te preocupes, iremos solo nosotros dos, como pareja -sonrió.

 

Me sentí más tranquila.

 

Abrí la puerta de nuestra habitación para esperarlo afuera, en verdad que ese hotel era hermoso, nunca me cansaré de decirlo.

 

Billie estaba por salir cuando...

 

-¡Emily! -escuché una voz a lo lejos.

 

La mano de Billie tomó la mía y me jaló hacía adentro, no pude ver quién había gritado mi nombre... si es que lo habían gritado.

 

Miré a Billie y él tenía cara de poco amigos, además estaba pálido.

 

-Es mejor que comamos aquí, ordenaremos a la habitación...

 

-Sólo deja ver quién grit...

 

-No saldrás, te quedarás aquí adentro! -vociferó sosteniendo  fuertemente mi mano-. ¡¿Entendiste?!

 

Yo asentí inmediatamente. Tenía miedo de él, lo cual me asombró mucho.

S. 2 / Chapter 6. "Wee're always sleeping in the wrong team" [Part. 2]

Isn't it messed up how I'm just dying to be him

I'm just a notch in your bedpost

But you're just a line in a song

 

No había podido dormir nada con lo que había hablado con Jimmy, simplemente me había espantado el sueño y me frustró, tal vez no fue el que no haya podido dormir lo que me puso de malas, sino que él me había dicho cosas que tal vez en el fondo quería escuchar, pero no estaba lista para saberlas porque, sí... yo seguía pensando en alguien que sé nunca le importé y que nunca iba a buscarme y que al final de todo nada valió la pena porque simplemente huyó de mi vida.

 

Eran las nueve de la mañana, yo estaba en la cocina haciendo un poco de café negro para terminar de despertarme, Jimmy y Nataly aún estaban durmiendo plácidamente y hasta los envidié por un momento.

 

-Quisiera no estar pasando por esto -exclamé quedamente para que nadie me escuchara.

 

Tomé la taza con café y me fui a sentar a la sala y encendí el televisor para ver las noticias... o por lo menos algo que me distrajera.

 

Para cuando me di cuenta algo resbalaba por mi mejilla, vi y me había salido una lágrima de mi ojo y ni siquiera sabía porque. La limpié inmediatamente y en ese momento Jimmy apareció a un lado de mí.

 

-¿Por qué lloras? -dijo él un tanto asustado.

 

-No, no estoy llorando -dije, tratando de sonreír.

 

-Pero...

 

-Creo que me dará gripa -aspiré mi nariz y él pareció conforme con esa respuesta.

 

Se acercó a mí y besó mi cabeza, después se dirigió a la cocina y se sirvió un vaso de leche y se vino a sentar a un lado mío.

 

-¿Cómo dormiste? -me preguntó mirando la tele.

 

-No dormí. Muy bien.

 

-Te ves como si no hubieras dormido nada -dijo riéndo.

 

-Te dije que es por la gripa -no me había dado cuenta al instante, pero era obvio que soné muy ruda cuando le conteste, y para cuando me dí cuenta ya era muy tarde para pedir disculpas...

 

Ni siquiera sabía porque estaba enojada, era como un remolino de sentimientos y pensamientos. Primero estaba contrariada, después lloré y ahora estaba enojada. Seguramente era un lío vivir conmigo. No sé como Jimmy podia soportarme.

 

Traté de ignorar todo eso y fui por mi laptop para ver que nuevas había de todos.

 

Había un correo de Greex diciéndome que venía a Barcelona para visitarme, y que probablemente llegaba hoy. Bueno, esa era muy buena excusa, diría yo. Aunque si me daba gusto saber que la vería porque ya hacía falta ver a una amiga.

 

-¿Qué es eso? -dijo Jimmy señalando hacía un extremo de la alfombra de la sala.

 

Volteé inmediatamente y vi que era una memoria de mi cámara, probablemente e cayó el día que saqué las cosas que faltaban de algunas cajas cuando me mudé.

 

-Es una memoria -le dije a Jimmy, esta vez un poco más serena. No quería que pensara que era una neurótica.

 

Conecté la memoria a mi laptop y enseguida me llevó a las fotos que estaban ahí.

 

Sonreí cuando vi las fotos de mi hermano, de ese día cuando lo encontré de nuevo, ya aben, ese día de Canadá y todas esas peripecias... También había fotos de Emily, Lorena, Frank, Zacky, Greex, del paisaje de ahí, Rev se acercó para verlas conmigo... estaba tan sumergida y entretenida en las fotos graciosas, que se me había olvidado por completo que también había fotos de...

 

-Bueno, era obvio que iba a salir en algún momento -dijo Rev, sin expresión alguna.

 

Yo no sabía si dejar esa foto de Bob y yo o cambiarla.

 

-Se veían felices -comentó Jimmy viendo la foto donde ambos estábamos, yo sonriendo y Bob tratando de ocultar su rostro de la cámara.

 

Nunca le gustaron las cámaras. Sonreí melancólicamente.

 

-Qué va, ¡llevábamos poco tiempo de conocernos!

 

-Pero aún así nada les impidió ser novios a los pocos días, vamos, Angie, se ve que se amaban, se les veía futuro...

 

-¡Ya, está bien! -cerré la laptop y la dejé en la mesita de centro-. Eso no me... -suspiré.

 

-¿Qué pasó? Anda, dime lo que ibas a decir.

 

-No, es que... ¿por qué cuando estás decidido en olvidar algo la vida se empeña en recordártelo? No entiendo sus estúpidas reglas de la vida, a veces me caga que todo se ponga a tu favor para después volverse en tu contra, esto no debería ser así, quiero decir, porque no simplemente las cosas son buenas o malas, es peor cuando todo va de bien a mal... -suspiré de nuevo, había hablado sin detenerme.

 

-Pero, ¿qué si las cosas van de mal a bien? ¿Eso no es justo?

 

Me quedé callada. Bueno, no había pensado en eso.

 

-Y date cuenta de que a veces tus problemas no son mayores de los que tienen algunas otras personas en el mundo. Piensa que por lo menos tienes personas a tu alrededor que te quieren... hay algunos que no tienen a nadie en el mundo, están solos completamente.

 

Yo no dije nada y me solté a llorar.

 

Jimmy me abrazó y yo lloré más; lo necesitaba he de admitir, me hizo sentir mejor.

 

-No sabes -soltó de repente Rev, abrazándome aún-, como me gustaría ser él, ser por quién estas derramando tus lágrimas.

 

Lloré más, ¡demonios! Estaba siendo muy dura conmigo misma, pero sobre todo con Rev.

 

Para eso se inventaron los finales: porque hay principios.

 

Drop a heart, break a name

We're always sleeping in, and sleeping for the wrong team

 

Mis ojos se abrieron instantáneamente, ni siquiera podía recordar lo que había pasado después de nuestro "enlace matrimonial".

 

Había bebido mucho, hasta que perdiera la conciencia, y bueno que decir, Billie también había bebido demasiado, era como para olvidarse de que se había casado conmigo al final de cuentas, pero bueno, yo había hecho eso mismo.

 

Me levanté de la cama y aún traía el vestido blanco que Billie me había comprado; no se me hizo extraño no verlo ahí en la cama, conmigo, seguramente se había quedado en el lugar donde había quedado la noche anterior, en la sala con sus amigos igual de borrachos.

 

Me levanté y fui al baño a desmaquillarme y a ponerme algo más cómodo. Odiaba ese vestido.

 

Después fui a la sala y ahí estaba como lo supuse, Billie con Mikey y Tré, aún durmiendo, fui a la cocina por algo que me despejara el sueño y la cruda que tenía y después regresé.

 

La puerta del cuarto de invitados se abrió y de ahí salieron April y su novio, Matt, quién se veía molesto al igual que ella, pero no quise decir nada, no era de mi incumbencia cualquier cosa que pasara entre ellos.

 

-Estuvo larga la noche, ¿no? -dijo Matt, mirándome y tratando de sonreír.

 

Parecía como si hubiera sido una indirecta para April porque vi la cara que puso.

 

-Al parecer -fue lo único que dije.

 

-Pues yo me tengo que ir, porque aquí ya no me hay a gusto -Matt se despidió de mí con un beso-. Nos vemos pronto, Emily.

 

Dijo y se fue dejando casi un golpe fuerte tras de él con la puerta.

 

-¿Qué tiene? -pregunte a April al ver que ella seguía ahí mirando la puerta como si odiara a Matt.

 

-Pues, no es asunto tuyo -exclamó, pero luego me miró como si recapacitara las cosas-. Lo siento, es que bueno, las cosas no van bien. Iré a cambiarme -dijo seca y después desapareció por la misma puerta de la que había salido.

 

Rodé los ojos y no le di mayor importancia a eso, ya me había acostumbrado a odiarla a pesar de que se decía mi "mejor amiga".

 

Me fui de nuevo a mi cuarto y encendí la televisión ya que no había algo más entretenido.

 

El medio día llegó y casi me quedo dormida por no ser por las voces que escuché en la sala y salí para ver quienes eran, aunque ya suponía que era Billie.

 

-Te dije que era tu trabajo retenerlo hasta que tuviéramos otro plan.

 

-¿Qué podía hacer yo? Él se fue, no quiso quedarse aquí, yo...

 

-Eres una inútil. Ahora seguramente todo se sabrá y...

 

April me vió y le hizo una señal con la cabeza a Billie para que se diera cuenta de que yo estaba ahí.

 

-¡Emily, amo! Pensé que todavía estarías dormida -dijo Billie acercándose a mí y dándome un corto beso en los labios.

 

-Pues no, desperté desde hace tiempo.

 

Billie miró a April como reclamándole de que no le haya dicho y luego me miró de nuevo.

 

-Bueno, como sea... Te tengo una noticia. Hoy partiremos a nuestra luna de miel, ¿qué dices, eh?

 

Yo lo miré con la mente en blanco y no supe que responder por un momento.

 

-Todavía no hemos hablado de a donde vamos a ir o...

 

-Déjate de estupideces -me interrumpió Billie-, yo te tengo una sorpresa, te llevaré a dr una vuelta por España y algunos otros lugares de Europa. Y no aceptaré ninguno de tus reproches porque ya me cansé de ellos. Así que vete a preparar las maletas y nos vamos cuanto antes.

 

Yo lo miré con cara de fastidió, pero hice lo que me dijo, bueno, al final de cuentas iría de paseo creo que era lo que necesitaba.

 

Fui a mi habitación y, aunque todo lo que escuché decir a Billie y April se me hizo muy raro, saqué lo primero que vi ahí y que se me hacía digno para un viaje a Europa.

 

Europa, valla, nunca pensé que iría a lugares así, ya saben, París, Italia, España...

 

-Yo me tengo que irme, me quiero quedar pero tengo una oportunidad en Barcelona, no la puedo desaprovechar, lo siento.

 

-Te entiendo, no quiero que te sientas presionada por todo esto. Pero, ¿hasta Barcelona? Eso queda al otro lado del mundo, en España, Europa.

 

-Lo sé, pero...

 

-No te preocupes, Angie, sé que te irá bien allá, yo me quedaré aquí, con Emily...

 

La puerta sonó y me sacó del pequeño trace en el que estaba. No sé porque carajo se me había venido a la mente todo eso. ¿De qué era? ¿Qué quería decir?

 

Por un momento me sentí asfixiada, quería gritar.

 

-¿Ya estás lista? -me preguntó mi madre entrando por la puerta y mirándome.

 

-¿Para qué? -dije contrariada.

 

-Billie ya me dijo que se irán a Europa, creo que nos iremos con ustedes, tu padre ya quiere volver a casa -dijo sonriendo levemente.

 

-Pues sí, sí, ya estoy lista -no, no lo estaba, ¿qué había sido todo eso que recordé? -. ¿A qué hora nos vamos?

 

-En una hora.

 

Suspiré.

 

-Está bien.

 

Por lo menos, haría de este viaje una buena experiencia.

 

I'll be your number one with a bullet

A loaded God complex, cock it and pull it

 

Llegué a mi departamento después de esa noche larga en la que April sólo se encargó de hacerme sentir la peor persona del mundo como siempre.  Después pensé bien en lo que me dijo Syn y le puso un alto.

 

Terminé con ella, pero era tan obstinada que me suplicó y amenazó para que yo me quedara la noche con ella, me decía que iba a cambiar y que no era necesario que termináramos porque ella me amaba realmente.

 

Si tú amas a una persona no lo vas a lastimar o hacerle sentir cosas desagradables, se supone que amas a alguien porque te importa y esa persona te gusta por lo que es y lo vale, no lo vas a comparar con otros, ni le ibas a reclamar por tu infelicidad.

 

Y ya estaba harto de que ella me hiciera eso. Si vas a amar a alguien, primero debes amarte tú mismo, y era obvio que ella no se amaba ni una pizca.

 

Abrí la puerta y vi que no estaba Syn en la sala.

 

-¡Ya llegué! -grité.

 

Cerré la puerta y en ese momento:

 

-Hola -escuché su voz.

 

Volteé inmediatamente para toparme con sus hermosos ojos que me miraban como con un brillo especial. Como aquellas veces en las que hicimos el amor y...

 

-¿Qué haces aquí? -dije perplejo.

 

-Bueno, espero no te moleste -dijo un tanto apenada-, pero Syn me dejó entrar.

 

-Bueno, no me molesta en lo absoluto, cariño.

 

Ella me miró cuando deja esa palabra y sonrió de lado. Recordé que a ella le gustaba que yo le dijera así.

 

-Matt, necesitamos hablar porque todo esto ya no me sienta bien...

 

-Jhan...

 

-No, espera, déjame terminar -suspiró-, todo esto ya no me sienta, Matt, no es agradable seguir llorando por una persona que de verdad amo pero que sé no me quiere en su vida. ¿Sabes lo pésimo que la he pasado desde que rompimos?

 

-Pues no se nota, la verdad, porque te he visto con otros hombres, te he visto irte de parranda y embriagarte hasta el punto de que no te puedes quedar de pie. Te he visto sin interés alguno a toda esta situación y casi estoy seguro que lo que vivimos ahora te vale una meirda.

 

-¿Pero por qué crees que hago todo eso? -dijo casi al borde del llanto.

 

Yo me quedé paralizado.

 

-¡Es por ti, Matthew! ¡Por ti! Sólo quería olvidarme de ti, y me embriagaba porque así era la única forma en que podía olvidarte, por lo menos por un momento...

 

Recordé cuando yo mismo hacía eso para olvidarla, como ella decía, por lo menos un momento.

 

-Salía con otros tipos porque... porque pensaba que era la forma de olvidarme de ti y de tu forma de hacerme el amor. Salía a fiestas para ver si encontraba otro hombre que alejara mis pensamientos de ti, pero no, nunca pasó eso, yo siempre te quise y todavía lo hago. Matt, te amo y esto me duele porque desearía que las cosas se quedaran como estaban antes, cuando nos conocimos y cuando nos hicimos novios.

 

-Pero por alguna extraña razón -dije casi en un susurro-, fuiste tú la que se alejó de mí, tú fuiste la que se quiso separar de todo lo que teníamos.

 

-Pero yo te lo había explicado en un principio, todo fue un error, yo creí que me engañabas, pero me equivoqué.

 

La miré, vi como sus lágrimas caían rápidamente por sus suaves mejillas y se me ablandó el corazón.

 

-¿Y tú? ¿Tú nunca me engañaste?

 

-Claro que no -dijo sincera-. Nunca lo habría hecho.

 

-Pero tú dijiste algo sobre cuando vivíamos juntos y...

 

-Eso te lo dije sólo porque quería abrirte los ojos -rió un poco-, es curioso que hasta a mí me enoje que otros te vean la cara de pendejo.

 

Yo la miré simulando estar enojado, pero con ella no podía estarlo.

 

Reí también.

 

-Está bien, lamento haber pensado eso.

 

-Y yo lamento todo lo que pasó, por favor, recapacitemos e intentemos hacerlo de nuevo. ¿Sí?

 

Yo me acerqué a ella y la abracé lo más fuerte que pude. Ella comenzó a llorar y e separé sólo para besar sus labios, sus labios que ya moría por besarlos de nuevo.

 

Me separé de ella.

 

-Está bien, volvamos a tener lo de antes, como en los viejos tiempos, ¿si?

 

Ella asintió mil veces y me volvió a besar ferozmente.

 

-Pero -dijo separándose de mí-. Qué pasará con la perra de tu novia.

 

Yo me reí y luego negué con la cabeza.

 

-Con ella ya no hay nada, nada de nada. Terminé con ella y espero que todo eso quede en el pasado, sólo como un error que cualquier ser humano puede cometer.

 

Ella rió limpiándose las lágrimas.

 

-Me gusta cuando te pones así de filosófico.

 

Yo la volví a abrazar y nos fundimos, como si el tiempo no existirá y todo lo que había pasado no hubiera pasado.

 

-Espero no te moleste -escuché la voz de Syn, quién iba saliendo del cuarto-, pero yo le dije a Jhan que viniera.

 

-¿Tú lo hiciste? Pregunté aturdido.

 

-Sí, bueno, sé cuanto la amas, me lo has dicho. Y Como dijiste que ibas a terminar con... bueno ya sabes, supuse que necesitarías alegrarte con algo. Y bueno...

 

-Nah, está bien, necesitábamos esto -dije cómplice mirando a Jhan.

 

-Sí, bueno yo me voy para dejarlos solos y hablen más a gusto. Si saben a lo que me refiero.

 

Jhan y yo reímos, pero Syn no, es como si lo hubiera dicho enserio.

 

-Pero, Matt, ¿me prestarías tu teléfono para hacer algunas llamadas?

 

-Claro, -saqué el celular y se lo di.

 

-Gracias, regresaré.

 

Y salió dejándonos solos a Jhan y a mí.

 

-Bueno, no creo que regrese en un buen rato...

 

-Ajá -le respondí con voz sugestiva.

 

-Bueno, vamos a mi habitación.

 

Ella se separó de mí con una sonrisita en sus labios y se adelantó al cuarto.

 

La seguí y cerré la puerta, me miró con sus ojos llenos de amor y pasión a la vez y me acerqué a la cama donde ella se había acostado.

 

-No sabes lo feliz que me estoy sintiendo en este momento. Así, aquí contigo, como lo hacíamos antes... Amo estar contigo, te amo a ti -le die abrazándola y la besé fugazmente.

 

-Yo también te amo, y créeme, estaba muriendo sin ti.

 

-Pero eso ya quedó en el pasado, ¿verdad?

 

-Obvio.

 

La besé de nuevo y para ese entonces mis manos ya estaban colándose por debajo de su blusa y mi boca se fue a su cuello el cual comencé a succionar y lamer. Ella alborotaba mi cabello y buscaba mis labios como si estuviera sedienta de ellos, así como yo lo estaba de los suyos.

 

Su mano bajó hasta mi entrepierna y lentamente comenzó a bajar la cremallera de mi pantalón mientras yo bajo su blusa desabrochaba su ostén...

 

Y en ese momento la puerta se abrió de golpe y ahí estaba Synyster mirándonos apenado, pero supe que tenía algo serio que decirme.

 

-¡¿Qué pasó?!

 

-¡Siento haber interrumpido! -dijo agitado-. ¡¿Pero, de dónde sacaste esta foto?!

 

Me dio mi celular y estaba en la pantalla la foto que me había tomado con Emily y Billie.

 

Jhan sólo miraba sin entender nada.

 

-Bueno es de la boda de ayer -vi como Syn se palidecía cuando dije eso-. ¿Por qué? ¿Qué ocurre? ¡Dime!

 

-Ella... ella es Emily, mi Emily... ella... ¡Es ella, es ella y ese maldito imbécil de Billie! ¡Demonios, Matt, por qué no me habías dicho antes?! -dijo alterado.

 

-¡¿Cómo iba a saber?!

 

-¡Por favor, por favor, llévame con ella, llévame a donde fuiste ayer!

 

Yo me paré de la cama y me arreglé el pantalón como pude. Creí que Jhan se molestaría pero creo que entendió la gravedad del asunto. Me imaginé que algo le habría dicho Syn.

 

-Está bien, te llevaré, pero tranquilízate, ¿bien?

 

-¡Sölo llévame con ella! ¡Llévame con Emily!

 

Syn, Jhan y yo salimos de mi apartamento y nos subimos al coche para llevarlo.

 

Cómo no me había dado cuenta antes.

 

And Sugar, we're going down swinging

 

-¡Mierda, acelera esta porquería! -le grité a Matt para que acelerara su coche. Sentía que nunca llegaríamos en donde supuestamente estaría Emily con ese hijo de puta.

 

Me enfurecí de tan solo pensar que estaba con él y que probablemente la estaría engañando o algo peor, ¡ella no pudo haberse casado con él!

 

-Tranquilo -dijo Jhan, pero mientras más decían eso, más tenso me ponía.

 

-Si hombre, tranquilo que podríamos tener un accidente.

 

-¡Sólo quiero ver a Emily y matar a ese pendejo!

 

-Todo eso lo harás, pero a su debido tiempo, cálmate, Brian -dijo más serio Matt, quién trataba de concentrarse para manejar.

 

-Vas a ver que llegaremos y la verás -me calmó Jhan una vez más.

 

-¡Esto no puede estar pasando! ¡Mierda! -golpeé el asiento de Matt y éste se quejó.

 

-Eh, que si le pasa algo te lo voy a cobrar -dijo un tanto irritado ya.

 

-Lo siento, pero las ansias me corroen, quiero gritar, golpear a alguien... o sólo quiero ver a Emily ya.

 

-Ya falta poco, aguanta.

 

El camino por que el que íbamos era desconocido para mí, todo era sembradíos y carretera. Aparentemente estábamos lejos de donde alguna vez Emily y yo vivimos, bueno eso era obvio porque después del incendio que sufrió nuestro apartamento, había quedado inhabitable.

 

Llegamos a una gran casa de tres pisos y construida de esos ladrillos rojos que dan un aspecto campirano a todo.

 

-Ya estamos aquí -dijo Matt saliendo del coche para abrir la puerta de Jhan.

 

Yo me bajé enseguida e iba a tocar la puerta hasta que Matt me detuvo.

 

-No, no es buena idea, espera a que yo pregunté primero, si te reconocen obvio que no te van a dejar pasar o no te dirán nada.

 

Me calmé, eso era cierto, así que me quedé en mi lugar pacientemente a esperar que es lo que le decían a Matt.

 

Él tocó la puerta un par de veces hasta que un tipo salió.

 

-Hey, Mike, me preguntaba si estará por aquí April, o Billie.

 

-¡Matt! Pues no, eh, se fueron hace como una hora al aeropuerto.

 

-¡¿Al aeropuerto?! -exclamó Matt y yo lo escuché.

 

-Sí, se fueron, ya sabes para lo de su luna de miel...

 

-¡¿Cómo que se fueron?! -grité tomando a aquél sujeto del cuello de su camisa y lo sacudí agresivamente-. ¡¿A dónde se fueron, maldita sea?!

 

-¡¿Tú quién eres?! -dijo tratando se safárse de mí, pero lo tenía bien sujeto.

 

-Syn, tranquilo, así no solucionarás nada ¡Syn! -decía Jhan una y otra vez.

 

-¡¿A dónde se fueron?!, ¡dime o te parto la cara! -vociferé con todas mi fuerzas.

 

-¡Y hasta crees que te voy a decir!

 

Le dí un golpe después de eso y lo dejé medio noqueado en el suelo.

 

Matt me detuvo del brazo y me jaló hasta el carro.

 

-Vámonos, es mejor llegar al aeropuerto y ver si está allí, es obvio que este inútil no dirá nada y perderemos el tiempo.

 

Nos subimos al coche y arrancamos hacía el aeropuerto.

 

-¡Se van a arrepentir! -dijo Mike, como lo había nombrado Matt. Blasfemó unas cuentas cosas más pero ya no le entendí.

 

Matt esta vez condujo un poco más rápido, hasta que por fin llegamos al aeropuerto.

 

-¡Mierda, nunca la encontraremos aquí, a lo mejor hasta se fue ya!

 

-Calma, Syn, ahorita la buscamos, debe aparecer -dijo Jhan y se unió a Matt quién preguntaba algo a una de las encargadas de ahí.

 

-¡Ahí está! -exclamé cuando la vi a través del vidrio, iba abordando el avión con Billie y los que parecían los padres de Emily-. ¡Se va!

 

-¡Vamos! -Matt se echó a correr después de mí y llegamos hasta la puerta de acceso.

 

-Boleto y pasaporte. -nos detuvo uno de los guardias que estaban ahí.

 

-No, es que no entiende, mi novia está allá y se irá con un desgraciado si no la...

 

-Lo siento señor, pero no puede pasar si no es con boleto y pasaporte.

 

-¡Déjelo pasar, no ve que es de vida o muerte! -la voz de Jhan resonó detrás de mí.

 

Volteé a ver y el avión ya estaba cerrando sus puertas después de que el último pasajero se subió.

 

-¡Ya se va! ¡Mierda! -me acerqué de nuevo a la puerta-. ¡Déjeme pasar!

 

-Por favor, váyanse de aquí antes de que los echemos a la fuerza.

 

-¡Carajo, le digo que me deje pasar! -lo empujé como pude, pero llegó otro tipo que me detuvo de los brazos.

 

-¡Brian, tranquilo! Mejor vámonos, ya no tiene caso.

 

-No, Matt, ¡Emily se va con ese hijo de perra!

 

-Sí, pero mira, ya se va el avión, está despegando, ya no tiene caso, además no te dejaran pasar, mejor vámonos y con calma iremos a buscarla -se acercó a uno de los tipos de los que me habían impedido el paso y preguntó-: ¿A qué destino van estos aviones?

 

-Europa.

 

-¿Ves? Vámonos por los pasaportes, Syn, compramos boletos y la buscamos allá.

 

-¡Está bien, está bien! -me calmé.

 

Nos fuimos del aeropuerto y cuando íbamos en camino recordé a Angie.

 

-¡Ella está en Europa!

 

I'll be your number one with a bullet (Take aim at myself)

A loaded God complex, cock it and pull it

 

Llegamos a España, Barcelona. Bueno a pesar de todo había sido un buen viaje con Billy, me trataba bien y eso me gustaba, era un buen amigo.

 

Salimos del aeropuerto, ya era noche y amenazaba con llover.

 

-Debimos a ver precavido un poco más nuestras cosas, ¿no lo crees? -dijo Billy con una sonrisita-. Lloverá y no traigo nada impermeable.

 

-¡Ni yo! Ni siquiera traigo una jodida chamarra.

 

-No te preocupes -dijo sacando una hoodie azul de su maleta y me la colocó encima-, al menos te protegerá algo de la lluvia.

 

-Gracias -le dije sincera.

 

Billy iba a tomar mi mano pero la quité fingiendo que no me dí cuenta de sus intenciones.

 

-Bueno, creo que debemos buscar la dirección, ¿pero por donde empezar?

 

-Tomemos un taxi, podría acércanos a la dirección por lo menos.

 

Nos dirigimos a la base de taxis del aeropuerto y Billy habló con él enseñándole la dirección.

 

-¿Ahí? -dijo el taxista cuando vio el papelito.

 

-Sí, ahí -dijo Billy como si nada.

 

-No, es que, lo siento, eso está muy lejos y esos rumbos a esta hora no son de mucho fiar.

 

-¿Pero puede llevarnos por lo menos a dónde pueda? -pregunté esperanzada.

 

El taxista lo dudó, pero al final accedió.

 

Nos subimos y nos llevó hasta donde él pudo. Prácticamente habíamos viajado en el taxi unos cuarenta minutos sin exagerar.

 

Yo me bajé del taxi y fui por mis maletas que estaban en el maletero, de repente se me acercó Billy con cara de asustado y me miró.

 

-¿Qué pasa? -pregunté asustada también.

 

-¿Greex, Tienes dinero?

 

-¿No tenías para pagar? Me hubiera dicho, yo...

 

-No, no es eso, pero... es que son cien dólares del taxi.

 

-¡¿Cien dólares?! -exclamé. Fui hasta dónde el taxista para confirmar lo que me decía Billy -¡Eso es un robo!

 

-Pero es el precio que se usa a estas distancias, hubieran preguntado primero entonces...

 

-No le pagaremos, repito, es un robo.

 

-Bueno, está bien no me paguen -dijo el taxista, por un momento me sentí aliviada, pensé se había compadecido de nosotros, pero-: Pero cuando llame a la policía y los encierren, la fianza será mucho más elevada que sólo cien dólares.

 

Me palidecí y por un momento se me ocurrió correr, pero después recordé lo que había visto en las noticias, aquí en España habían puesto cámaras de seguridad en todas las calles... es así como lograron capturar alguna vez a un ladrón.

 

No, ir a la cárcel no era una de las metas que tenía en este viaje.

 

-Está bien, está bien, ¡mierda!. -le di a Billly lo que le hacía falta para completar los cien dólares (es decir todo mi dinero) y el taxi se fue después de eso.

 

-¡Maldito Viejo carero! -exclamé enojada.

 

-Ya, no tiene caso que nos pongamos así, mejor veamos que vamos a hacer, preguntemos por la dirección o algo, ya va a llover.

 

-Tienes razón -me tranquilicé.

 

Y en ese momento, comenzó a llover. ¡Lo que me faltaba! Sin dinero, con hambre, frío y luego la lluvia.

 

Billy y yo corrimos hasta refugiarnos debajo de la lona de un restaurante cerrado y nos sentamos ahí a esperar a que bajara un poco la lluvia.

 

-Esto está saliendo mal -dije casi a punto de llorar, pero me contuve.

 

-Está bien, no es tan malo como parece.

 

-¡¿No es tan malo?! Mira nada más, está lloviendo, no sabemos donde carajo estamos y para colmo no tenemos dinero. ¡No es tan malo!

 

Billy me iró por un instante y después volteó a ver hacía la calle que se mojaba a cada minuto.

 

-No es tan malo, al menos nos tenemos el uno al otro, saldremos de esta -tomó mi mano y la apretó fuertemente.

 

Y esta vez no alejé mi mano de la de él.

S. 2 // Chapter 6. "We're always sleeping in the wrong team" [Part. 1]

 

 

Am I more than you bargained for yet

I've been dying to tell you anything you want to hear

Cause that's just who I am this week

Lie in the grass, next to the mausoleum

I'm just a notch in your bedpost

But you're just a line in a song...

"Me voy porque en verdad no sé que sigo hacienda aquí si he perdido el rumbo de mi vida. No me busquen, tal vez no vuelva jamás, así estará mejor todo.

Aunque recuerden que los quiero.

Tal vez nos veamos.

Brian."

 

Mi laptop en mis piernas, la canción a volumen un poco alto y los recuerdos en mi mente. Releí de nuevo la supuesta carta que había dejado mi hermano, pero la verdad no me acababa de entrar que esa carta fuera de él... no sonaba nada a Synyster, simplemente no era él y nunca encontré la "causa" por la que él se haya ido; si es que se fue por su propia cuenta.

 

-Te vas a quedar ciega si sigues viendo eso con insistencia -la voz de Jimmy interrumpió mis pensamientos y me miró con una sonrisita.

 

-Ah, Jimmy, no te oí entrar -dije, devolviéndole la misma cálida sonrisa.

 

-Sí, soy silencioso.

 

Yo reí.

 

-Aun no creo que él se haya ido nomás por que sí y porque él quiso, no... es que simplemente no.

 

-Yo tampoco -dijo pensativo-. Digo, nunca conocí a tu hermano, pero por lo que me dices no creo que él haya tenido las intenciones de dejarte, ni aún teniendo todos los huevos del mundo.

 

-Sí, de dejarme, ni a mí ni a Emily. -suspiré- Cada día me agobio más con esto, lo de mi hermano, lo de Emily. ¿Sabes qué me dijo Lorena? Qué la vieron la otra vez y ella se quedó como si no los conociera.

 

-Eso es raro. -repuso Rev- Seguro no los reconoció porque, tal vez iban rápido o algo así.

 

-No lo sé, Rev, pero a mí me huele muy raro todo esto.

 

Jimmy rió y se levantó de la cama, de mi lado donde se había sentado y fue por Nataly que estaba en la alfombra de mi recamara.

 

-Lo siento, creo que Nataly ya hizo sus...

 

-¡Jajajaja, ay Jimmy!

 

-Oye, Angie, yo... me quería disculpar por lo que pasó hoy en el centro comercial.

 

-Rev, no, no lo sientas, de hecho, yo lo lamento, es que... no sé que me impulso a hacerlo -me golpeé mentalmente por haber dicho eso.

 

¿Bueno qué?

 

-Que raro porque yo sí sé que me impulsó a hacerlo -dijo desviando su mirada de la mía.

 

¡No preguntes qué, no preguntes qué!

 

-¿Ah, si? ¿Qué? -¡mierda, Angie!

 

Jimmy sólo sonrió de lado y negó con la cabeza.

 

-No puedo creer que aún no te hayas dado cuenta después de todo lo que ha pasado últimamente.

 

-Jimmy, es que yo...

 

-Si, sí, ya sé ­-me interrumpió-, aún estás esperando para ver si Robert te sigue hasta acá como en las películas de amor y después se reencuentran y vuelven a ser una pareja feliz otra vez. ¿O no?

 

Ni siquiera había pensado en Bob hasta qué el lo dijo, y sí, creo que eso era lo que estaba esperando al fin de cuentas, esa era mi meta en la vida: esperar por Bob. Estúpida idea.

 

-¿Ves cómo tengo razón? -se respondió él mismo cuando yo ya no pude decir nada al darme cuenta de que iba a decir un ‘Si'.

 

-Sé que no lo debo de sentir, pero, no puedo, no puedo quitarme esta estúpida idea de la cabeza que tal vez un día él pueda regresar. De hecho aún no he pensado ni en la reacción que voy a tener si lo veo, no sé, tal vez lo vea sólo como un amigo más, o una cosa del pasado, pero... pero de lo que estoy segura es que, aunque me duela, ya no debo de pensar en él o en la idea de que va a volver como en esas películas que dices.

 

Jimmy sonrió después de esperar a que yo terminara de decir todo eso y se acercó más a mí dejando a la pequeña Nataly en la cama.

 

-Tú lo has dicho, porque te construyes ideas que a lo mejor nunca van a pasar, Angie, nunca. ¿Pero sabes qué? Creo que es tiempo de que comiences a ver de nuevo por ti, de que vuelvas a sentir de que de verdad le importas a alguien y de que sientes de verdad el amor de alguien que si te ama de verdad.

 

-Por lo mientras esperaré -dije desanimada.

 

-¿Por qué? -respondió contrariado.

 

-Porque aún no encuentro a esa persona.

 

-De verdad que tú estás muy ciega -dijo negando con la cabeza y riendo ligeramete-. Aquí estoy yo, Angie. ¿Por qué no me ves? ¡Veme! -me dio un beso en el cabello y tomó a Nataly para salir de mi habitación dejándome en shock.

 

♪...Drop a heart, break a name

We're always sleeping in, and sleeping for the wrong team...

 

 

-Oh, al fin regresaste, ya me había preocupado por ti -dijo Johnny abriendo la puerta de la casa y mirándome extrañamente.

 

-Préstame para el taxi -dije sin más esperando a que no me preguntara que pasó, no al menos hasta que hubiera pagado el taxi y hubiera entrado a la casa para que no me hiciera sus "teatritos" en la vía pública.

 

Pagué el taxi que me esperaba impaciente y regrese a la casa y entre bajo la expectante mirada de Johnny.

 

-¿Qué pasó, Lorena? -sabía que iba a decir eso.

 

-Pues que perdí mi cartera en el centro comercial cuando fui con las chicas.

 

-¿Y te dejaron venirte sola? ¿Por qué no te  prestaron para el taxi?

 

-Obviamente no, no las iba a molestar, que pena, Johnny -dije empezando a caminar hasta nuestra habitación para cambiarme la ropa que estaba húmeda por la lluvia.

 

-Aparte ve como vienes, Lorena. ¿Y por qué a estas horas? Tu teléfono estaba apagado, te estuve llamando y...

 

Cerré mis ojos por un momento, aguantando las ganas de llorar al recordar como Mikey me había dejado ahí sola, también por los reproches de Johnny que me recordaban que estaba haciendo mal al ver a Michael estando con él, pero era simplemente inevitable yo...

 

----mandaba siempre a buzón, luego se me ocurrió la idea de irte a buscar pero decidí esperar ya que no sabía a dónde iban a ir y...

 

-Por favor, Johnny, dios, ¿podemos hablar mañana?

 

-¿Mañana? ¡¿Mañana?! Lorena, lo tenemos que hablar ahorita porque creo que en todo esto hay algo que no me cuadra, y lo mejor que podemos hacer es tenernos confianza y tener comunicación. Co-mu-ni-ca-ción.

 

-Sí, lo sé -dije con desánimo- ¡Si quieres saber qué pasó, está bien! -no menciones a Michael- Fui con las chicas al centro comercial y no sé en donde dejé mi cartera, luego me dio pena pedirles para el taxi o pedir que me trajeran, ¿bien? Eso es todo.

 

-Pero lo hubieras hecho, amor, me hubiera sentido más seguro de que alguna de ellas te hubiera traído.

 

-Sí, como sea, ya para la otra que vuelva a suceder, pediré que me traigan, ¿bien?

 

Johnny pareció contento con eso y ya no dijo nada. Lo que me alivió porque me dio tiempo de pensar que es lo que en verdad quería ahorita. No quería ver nunca más  Michael, eso era obvio, lo que debía hacer era permanecer al lado de Johnny, porque bueno, lo amaba, sólo había cometido un desliz con lo de Mikey y eso, y estaba claro que no iba a parar en nada bueno desde un principio, pero ¡agh! Bueno. El punto era que debía permanecer con Johnny, era lo importante.

 

Lo abracé.

 

-Oye -dijo él de la nada después de unos minutos de silencio- Te tengo que decir algo.

 

-¿Qué pasó? -dije serena, para ese entonces ya me había calmado un poco.

 

-En dos días tengo que salir de la ciudad.

 

Lo miré arrugando mi entrecejo y esperé a ver que me decía.

 

-Posiblemente me den un trabajo en Nevada y tengo que ir a encontrarme con el director de la empresa.

 

-¿Nevada? ¡Las Vegas! -dije un tanto emocionada.

 

-Será genial, pero...

 

-No te preocupes, no creo que me lo den en primer estancia.

 

-Pues si no te lo dan que maricones, eres muy bueno en lo que haces.

 

-Sí, bueno desde siempre supe que bibliotecólogo no ganaría nada, pero bueno, es lo que me gusta.

 

Sonreí.

 

-Lo sé, Johnny. Entonces... cuando regresarías.

 

-Al día siguiente, no tardaría mucho. Si quieres para que no te quedes sola te puedes ir con tus amigas o algo.

 

-Sí, me gusta la idea -lo abracé más-, no quisiera quedarme sola.

 

Especialmente por si me nacía el deseo de ir a buscar a Mikey.

 

We're going down, down in an earlier round

And Sugar, we're going down swinging

 

Matt me había dejado quedar en su pequeño departamento mientras me reponía de los golpes y todo lo demás, no había podido aún entablar comunicación en Angie o con cualquiera de los otros chicos y eso me tenía muy sacado de onda, vamos, es como si se los hubiera tragado la tierra, todo esto no me estaba gustando.

 

Veía como Shadows se arreglaba, con un traje decente que consiguió con su tío y tenis, se veía gracioso, pero dejó de serlo cuando él me mandó una mirada de reprendo.

 

-Odio estas cosas, pero bueno, al menos habrá comida gratis -rió y yo lo seguí.

 

-Es raro que -me detuve al sentir que iba a ser un poco indiscreto.

 

-¿Es raro que qué? -me incitó Matt a que siguiera, mientras él ataba su corbata.

 

-Bueno, no me malinterpretes, pero es muy extraño que April no haya venido de nuevo desde que supo que yo estaba aquí, ¿no crees?

 

-Bueno, eso sí.

 

-Disculpa si te ofendo pero, ¿cómo pudiste fijarte en ella?

 

Matt dejó su corbata y se miró fijamente en el espejo que estaba en su habitación.

 

-Sinceramente no lo sé, hombre, es decir, sé que la quiero y que estuvo apoyándome cuando rompí con Jhan y me hacía sentir bien si presencia, pero, ahora ya ni sé porque estoy con ella, creo que es sólo la costumbre de tener una mujer a tu lado que haga cosas por ti, ¿comprendes? Creo que a veces ya ni es eso...

 

-¿Qué haga cosas por ti? -bufé- Vamos, mira, tú eres el que hace las cosas de ella -dije señalando el vestido de April que había sacado de la tintorería.

 

Matt no dijo nada.

 

-Hoy llegarás temprano sólo para llevarle su vestido, le compraste el labial que necesitaba y tienes que llevar el coche de ti tío sólo porque ella te lo pidió.

 

-Estoy jodido, ¿eh? -dijo medio triste- Pero, no me dirás que nunca te paso esta extraña sensación de... querer recuperar algo, en mi caso la relación, de que dice "No, no lo haré más, terminaré con esto", pero por otro lado, cuando ves a la mujer que tienes al lado piensas todo lo contrario.

 

Guardé silencio pr un momento y recordé el día en que había vuelto a ver a April desde que había terminado.

 

-No te mentiré -empecé-, cuando vi de nuevo a April, cuando llegó de improviso un día en el hospital cuando estaba con mi novia, me movió cosas del pasado, sentí el deseo de querer volver a hablar con ella y de que estuviera a mi lado; pero después, volteé a ver lo que tenía conmigo, a Emily, y después recordé todas las pendejadas que me hacía April, y comprendí que con quien deseaba hacer mi vida de verdad era con, pues con Emily... -reí como bobo y Matt me aventó un par de calcetines hechos bolita.

 

-¡Cálmate, Romeo! -dijo divertido.

 

-¡¿Qué¡! -alcé mis manos- ¿Apoco no te pasa eso con Jhan? Bueno por lo que me has contado, sé que la amas a ella y no a April.

 

-Sí, tienes razón -dijo cabizbajo-, creo que con April es sólo sexo, hasta eso lo hace bien, pero...

 

-Yo creía eso las primeras semanas después de que terminé mi relación con ella, qué nadie se le iba a comparar y que no encontraría a alguien igual, pero, luego, llegó Emily... -desvarié al recordar cosas juntos-. ¿Apoco con Jhan nunca...?

 

-Sí, obvio, pero sólo fueron dos veces, a ella la respetaba, no sé, tenía y sentía el deseo de cuidarla y respetarla... con ella podía ser yo mismo, era más abierto, podía hacer y deshacers...

 

-Lo cual no haces con April -acerté.

 

-Exactamente. ¿Sabes? Creo que hoy... hoy hablaré con ella después de la boda y terminaré con ella. Y bueno, quién sabe, tal vez traté de recuperar a Jhan, aunque déjame decirte que ella igual cambió mucho, no sé en qué cosas anda metida.

 

-Pues entonces has lo que debas hacer con Jhan, no la dejes sola ahorita.

 

-Claro que no -sonrió- Ahora me voy.

 

-Suerte -le dí una palmadita en el hombro y lo acompañé a la puerta.

 

-¿Seguro que estarás bien aquí solo? -me preguntó.

 

-Seguro, tú no te preocupes por mí, estaré bien.

 

-De acuerdo. Si necesitas algo puedes ir con mi tío, o simplemente llamarme, tendré el celular prendido toda la noche.

 

Reí.

 

-Ya, no te preocupes. Vete ya, o la princesa de hielo te hará trizas -bromeé.

 

Él rió.

 

-No quiero eso, así que me voy. Nos vemos en la noche.

 

-Sí, con cuidado.

 

Cerré la puerta cuando él salió y entonces me dirigí a la computadora que tenía Matt.

 

Había intentado entrar a mis correos, pero ninguno abría, parecían jackeados o algo parecido. Abrí otro pero de todas formas no recordaba el correo de nadie.

 

-¡Carajo!

 

I'll be your number one with a bullet

 A loaded God complex, cock it and pull it

 

Alisé mi vestido blanco una vez más, era la enésima vez en cinco minutos y creo que sólo era de los nervios. Tomé un vaso y me serví del Jack Daniel's que estaba en la pequeña mesita de ese cuarto donde se suponía tenía que esperar a que llegara el juez que me iba a casar.

 

Casar. No creo que eso haya estado en mis planes hace un tiempo, pero viendo el rumbo que llevaba mi vida en este momento cualquier cosa era buena para solucionarlo; y cualquier cosa significaba perder prácticamente mi libertad casándome por el capricho de Billie. Hace unos días llegué a pensar que eso era lo que quería, pero ahora no estoy segura, mucho menos después de que esa extrañas visiones golpearan mi mente: yo, un cuarto lleno de fuego y humo y llamando a alguien... a Syn. Recuerdo ese nombre de la vez que confundí a Billie, y hoy tenía la acertada idea de que conocía a Syn. Y por alguna extraña... razón, lo relacionaba con Brian, el chico del hospital. También de repente, de la nada, me llegaban nombres como Angie, Lorena o Zacky.

 

-¿Ya estás lista? -escuché la voz de mi madre y volteé enseguida.

 

-Sí, ya estoy lista.

 

¡No, no estaba lista!

 

-Bueno, ya llegó la gente, sólo falta el juez y Billie, pero no creo que tarde, él tiene tantos deseos de casarse como tú -sonrió inquicitadoramente.

 

Comencé a temblar y le dí otro sorbó al whisky. Mi madre vio su selular y me dijo que Billie ya estaba listo y que el juez ya había llegado.

 

-Te ves muy linda -dijo mi madre con una ligera sonrisa y se acercó a mí dándome un abrazo fugaz.

 

Me miré por última vez en el espejo deseando po portar ese caro vestido con incrustación de imitación de perlas y suspiré.

 

Sentía que me ahogaba, busqué cualquier salida de escape, pero sólo estaba la puerta por la cual había entrado mi mamá. Ahora entendía porque me había dejado en esa habitación.

 

-Vamos -ella extendió su mano y yo la tomé sin saber que hacer.

 

Caminé junto con ella hasta la entrada de la pequeña salita donde fácil sólo cabían diez personas y suspiré profundamente.

 

La puerta se abrió y ahí parado frente a la mesa con mantel rojo estaba Billie, con un traje negro y corbata roja. Miré a mi alrededor y sólo veía a gente desconocida, salvo por mis padres, April y su novio Matt.

 

Caminé hacía donde estaba él y me tomó de la mano.

 

-Te ves hermosa, amor -dijo en mi oído para después darme un fugaz beso frío en la mejilla.

 

El juez comenzó a hablar de cosas que, la verdad yo no prestaba atención. Volteé a ver a la gente y al parecer el único que entendía mi dolor era Matt. Yo le sonreí y él hizo lo mismo, como dándome ánimos.

 

-¿Señorita Emily Reeves, hay algo en contra de su voluntad que la obligue a contraer matrimonio con el señor Billie Joe Armstrong? -pensé, no, no había nada, ¡nada! Lo hacía porque quería, que era lo peor.

 

-No -respondí con un hilo de voz.

 

-¿Señor Billie Joe Armstrong, hay algo en contra de su voluntad que lo obligue a contraer matrimonio con la señorita Emily Reeves?

 

-No, no lo hay -dijo seguro de sí mismo.

 

-Ahora, de acuerdo, por el poder que se me consignó bajo las leyes del estado de California, yo los declaro, marido y mujer. Ahora por favor, firmen.

 

Primero firmó Billie mientras todos en la sala aplaudían y gritaban ‘Vivan los novios' y esas cosas estúpidas. De nuevo inconscientemente volteé a ver si no había un medio de escape, pero fue inútil, estaba rodeada de gente, jueces, me sentía vigilada y atrapada.

 

-Emily -Billie me codeó para que tomara la pluma y firmara el papel que estaba delante de nosotros.

 

Respiré profundo y lo firmé. Bueno, ya, estaba casada al fin con Billie. Debería estar emocionada, ¿no?

 

Al final de todo ese rollo salimos de ahí y nos dirigimos al jardín que estaba luego, luego a fuera, las personas se acercaron y nos felicitaron, yo agradecí que por lo menos eran pocas personas, si no me hubiera sentido más asfixiada.

 

Después llegaron April y Matt, quién nos felicitó y pidió que nos tomáramos una foto con él y aceptamos de buena gana, bueno, al principio Billie no quería, pero yo lo convencí.

 

-Ojala sean felices -dijo Matt con una sonrisa y yo sonreí igual. No sé porque sentía que él era el único cuerdo de toda esa gente.

 

-Gracias -dijo Billie secamente.

 

-Muchas gracias, Matt -yo agradecí más relajada.

 

-Nos separamos de ellos y nos fuimos a nuestra mesa ya que iban a repartir la comida y el pastel.

 

Vi el pastel y era uno sencillo, de una plancha solamente. Que aburrido, todo era aburrido. De repente se me vino a la mente una boda enorme, un pastel enorme, mesas finamente decoradas y un palacio gigantesco como el salón, con más gente a la que si les importo de verdad, con mis amigas como damas de honor vestidas con el mismo hermoso vestido, los amigos de mi esposo vestidos de traje, la música, la familia de verdad, aventar el ramo y ver a algunas de las chicas pelearse por él... Reí por eso.

 

-Qué bueno que te estés divirtiendo -dijo Billie con una sonrisa y besó mi mejilla, para después seguir comiendo.

 

Ahora si odiaba mi vida.

Is this more than you bargained for yet

Oh don't mind me I'm watching you two from the closet

Wishing to be the friction in your jeans

 

No soportaba ni un día más en la escuela de mierda viendo como el maldito de Frank se paseaba por ahí con cuanta vieja ramera se le atravesaba, no sé que pasaba por su mente, o no sé que lo habrá hecho cambiar, pero eso ya no me gustaba, extrañaba al Frank de antes, a este lo odiaba por completo.

 

Las clases no habían ni terminado aún, pero yo mi el pequeño placer de faltar, de no ir más por un semestre e ir a ser yo misma, la misma que era, a la que no me importaba nada, la que era antes de conocer a Frank Iero.

 

Iba a ir a Barcelona, no sé qué carajos iba a hacer allá, mi mente decía que a distraerme de todo, pero mi corazón decía inconscientemente que iba a ir a buscar a alguien.

 

Aunque al final de cuentas no sé con qué cara iba a ir a buscarlo si después de todo yo fui la que cortó con él y yo fue la que lo engañó.

 

-¡Greex! -escuché que alguien me gritó a lo lejos, pero no quise voltear, no estaba de ánimos para dar explicaciones de lo que iba a hacer-. ¡Greex! -escuché de nuevo más cerca.

 

Me volteé bruscamente cuando sentí que alguien me tocaba el hombro, y ahí estaba él.

 

-Ah, eres tú. Hola -dije siendo cortés.

 

-¿Adónde vas, Greex?

 

-Bueno, sinceramente necesito un respiro de todo esto, me hace daño seguir aquí.

 

-¿Pero es necesario que te vayas?

 

-Sí, Billy, creo que es lo mejor por el momento.

 

Él sonrió desganado y agachó la cabeza. A veces era extraño reconocer que le gustaba a esa ‘clase de chicos', bueno a Billy lo veía muy diferente de Frank, Zacky y de todos los demás chicos con los que anduve. Me daba ternura las cosas que siempre hacía por mí en las clases y los diminutos detalles, ya aben. Aunque era algo ‘nerd', bueno no el cásico nerd, pero sí tenía lo suyo, debo reconocer.

 

-¿Y bien? ¿A qué destino es al que te diriges? -dijo jugando con el aro de su labio y haciendo a un lado su mechón morado.

 

-Barcelona -dije sonriendo.

 

-]Barcelona! -exclamó asombrado- Eso está al otro lado del mundo, en España, en el continente Europeo, a unos...

 

Yo reí.

 

-Sí, Billy, tranquilo, es sólo Barcelona, con gente hablando español y lleno de gallegos -bromeé-. Nada del otro mundo.

 

-Sí, lo sé, pero de igual manera te extrañaré, Greex -pude ver la triste en sus ojos, y entonces lo dije-: Oye, Billy, ¿te quieres ir conmigo?

 

-¿Lo dices enserio? -dijo como niño chiquito con juguete nuevo.

 

-Sí, por supuesto que sí.

 

-¡Me encantaría ir contigo! ¡Lo bueno es que ya no tengo nada pendiente para este semestre!

 

-Bueno pues, ve a hacer tus maletas...

 

No terminé ni de decir eso cuando él ya estaba corriendo hacía su dormitorio para hacer sus maletas, suponía yo. Yo sólo reí y esperé sentada en una de las jardineras a que llegara Billy, quién sólo venía con una pequeña mochila a comparación de mi gran maleta.

 

-¿Eso es todo? -pregunté curiosa.

 

-¡Claro! -dijo resuelto.

 

-Está bien, pues entonces vámonos ya.

 

Tomamos un taxi saliendo de la facultad y nos dirigimos a Barcelona con la dirección que me había dado Angie.

S. 2 / Chapter 5. "And so it is..." [part. 2]

No hero in her sky...

I can't take my eyes off of you

 

Desperté  sintiéndome como peor que cuando tenía una maldita cruda; cormo si un elefante hubiera pasado  sobre mí. Mi cuerpo estaba sobre algo blando, no como la última vez que sé estaba tirado en el pavimento... Uhg, extraño, aunque  la verdad a esas alturas me preocupaba poco, de hecho lo único que se me venía a la mente era mi hermana, Angie, los chicos... y la más importante: Emily... mi Emily, seguramente deben estar preocupados por mí. Traté de levantarme e incorporarme, la cabeza me daba vueltas; y recordé aquella última vez en la que vi a Emily... subiendo al coche de alguien más y...

 

-Oh, ya despertaste -dijo un chico entrando a la misma habitación  en la que yo estaba. Me miró sonriente y me ofreció una taza de café-. Toma, para que despiertes.

 

-¿Quién eres  tú? -pregunté dudoso de ese hombre que extrañamente se comportaba muy bien conmigo.

 

-Oh, lo siento, sí que tonto soy -se quitó sus lentes de sol y me miró con  una  sonrisa-. Soy Matthew, pero dime Matt o Shadows, como me dicen mis amigos.

 

-Gracias Matt -tomé  la taza de café le di un sorbo-.Yo soy Brian pero dime Syn -él sonrió de nuevo y me dio la mano-. ¿Pero, puedes decirme por favor que hago aquí?

 

Matt suspiró y prosiguió.

 

-Bueno cuando venía de la casa de mi novia pues... te encontré en la carretera, así que te traje a mi casa... te hubiera llevado al hospital pero créeme  que esos lugares no  son lo mío.

 

-Nah, estoy bien, no necesito un hospital, lo que necesito es... -me tallé la cara al sentirme un poco confundido y Matt se dió cuenta.

 

-¿Recuerdas qué pasó? -preguntó.

 

-Sí, poco pero   recuerdo lo que pasó. Fui secuestrado, estoy seguro, cuando me dí cuenta desperté en una casa abandonada, nunca pude ver a los hombres que de vez en cuando me cuidaban pero estoy  seguro que eran  dos.

 

Shadows me miró un poco incrédulo pero estoy seguro que me creyó al ver de nuevo mi aspecto y las condiciones en las que me encontraba.

 

-Oye eso está muy mal, deberías ir a levantar una denuncia  o algo... Mira nada más como te dejaron...

 

-Lo sé, y aún no entiendo como es que estoy vivo todavía.

 

-¿Por qué no habrías de estarlo? Vamos, eres joven, tienes toda una vida por delante... ¡Diablos! Hablé igual que mi padre.

 

Yo reí.

 

-Sí. Pero tienes razón. -dije, pero después recordé algo- Pero para este momento quisiera estarlo - Matt me miró con cara de confusión, quería que le explicara porque decía eso -, verás... yo, demonios, tengo que regresar, dejé a mi novia y no sé si ella está bien, ¿sabes? La última vez que la vi no me reconoció y no sé como esté ella, me preocupa porque en verdad la amo y no quiero que le pase nada o que alguien se aproveche de ella. Tengo que regresa... ¡Yo no puedo estar aquí! -traté de incorporarme, pero un mareó hizo que cayera de nuevo a la cama.

 

-¡Uo, tranquilo hombre que aún no estás en las condiciones de salir de aquí!

 

-Pero...

 

-Nada, recuesta te un poco. ¿Si? Ya habrá tiempo de buscar la manera de que regresas a tu casa y busques a tu novia.

 

-E-Emily...

 

No sé ni que pasó después creo que me quedé dormido, estaba exhausto.

 

And so it is
Just like you said it should be


Me senté por un momento en el sillón después de que Syn se había dormido, imaginé que estaría muy cansado, bueno aunque no debe ser para menos... Un secuestro, vamos, nunca imaginé que eso pasará aquí en los Estados Unidos. 

 

Cerré por un momento mis ojos y no sé porque flashazos de mi pasado venían a mi mente.

 

Una chica con cabello rojo, ella y yo en la cama abrazado, sé que la amaba, lo puedo sentir. Mierda ni siquiera puedo responderme a mí mismo el porqué de estas repentinas visiones.

 

También sabía que la extrañaba, la necesitaba, la quería de nuevo a mi lado pero ahora debía olvidarme de ella. Ambos ya estábamos con alguien más.

 

Aunque bien sabía que si salía con alguien más... era sólo para no pensar tanto en el dolor que me provocaba todas las cosas que una vez vivimos ella y yo.

 

Respiré hondo por un momento y me agité al recordar que hoy tenía que ir a ver a April. Miré mi reloj y ya era demasiado tarde.

 

En eso tocaron la puerta y pensé que sería ella para reclamarme por no haber llegado a nuestra cita que hace días le había prometido.

 

-Ya voy, ya voy -dije irritado ya que no dejaban de tocar.

 

-Ey -saludó algo feliz. Odiaba verla así, porque yo no era el que la ponía feliz.

 

-¿Qué haces aquí? -pregunté asombrado, no creí volver a saber de ella en un buen de tiempo.

 

-Ni te emociones, cariño -dijo alzando una de sus bien delineadas cejas-, vine por que he olvidado mi teléfono celular.

 

-Es sólo una excusa para venir a verme.

 

-Claro que no, bien lo sabes, no te hagas ideas que no son, Mathew. -suspiró- ¿Puedo pasar a buscarlo si o no?

 

-Anda -le abrí la puerta para que pasara, por un momento se me había olvidado que estaba ahí Syn.

 

-Vaya -escuché la agraciada risita de Jhan y la miré inmediatamente- ahora ya hasta metes hombres a tu cama también; pensé eran sólo las putas de tus amigas Matt...

 

-No es gracioso.

 

-Claro que sí, espera a que lo...

 

-Vamos, no seas ridícula, él es sólo un amigo que necesitaba mi ayuda...

 

Ella se quedó calla por un momento sin decir nada, me miró fugazmente; esos ojos, sus ojos... Su cabello rojo caía en semi rizos por sus hombros y mordía su labio ligeramente pintado de rojo.  

 

-Esa fue una de las razones por las que terminamos, ¿sabías?

 

Yo la miré sin entender.

 

-Eres una buena persona Matt, y todo el mundo te veía la cara, eras tan pasivo... tu mejor amigo podría haber estado robándote a tu novia justo delante de tus ojos y tú ni en cuenta -rió.

 

Me quedé pensativo un poco, mientras ella rebuscaba entre el montón de ropa sucia que estaba en el sillón y encontraba su celular.

 

-¿Ves? No era ninguna excusa.

 

Y entonces me reaccioné como si un tren hubiera chocado en mis pensamientos... Ella era mi novia, yo le daba alojamiento a mi mejor amigo, los tres vivíamos juntos... yo a veces salía a trabajar.

 

Miré buscando a Jhan pero ya estaba saliendo por la puerta y la cerraba detrás de ella.

 

Mierda.

 

We'll both forget the breeze
Most of the time

-Estos jueguitos no me gustan nada.

 

-Pero cada vez que te llamo siempre vienes a mí, corriendo.

 

-Al final de cuentas no sé ni porqué nos vemos, yo estoy con Johnny.

 

-Y yo tengo que cuidar también a un pequeño mocoso... pero vamos así es la vida -dijo poniendo énfasis en la palabra ‘pequeño y soltó una risita.

 

Lo miré con recelo.

 

-En el peor de los casos...

 

-¿Sabes? no me gusta cuando hablas, le quitas más tiempo a nuestra intimidad.

 

Me miró con una sonrisita medio macabra y se levantó de la cama poniéndose el bóxer para entrar al baño.

 

Al poco rato salió con la cara mojada y se quedó a los pies de la cama sólo mirándome y sin decir nada.

 

-Por algo rompimos... ¡Ah, es cierto! ¡Me engañaste con tu gnomo!

 

-Pff, no sé que tiene eso de relevante ahora...

 

-No, yo sí sé, creo que por algún tiempo olvidé eso, creo que hasta olvidé si éramos una pareja estable...

 

-Habrás tenido tus complejos.

 

-No, no, no digas nada, porque no sabes de lo que hablo.

 

Lo miré sin entender y me incorporé un poco de la cama cubriéndome con la colcha.

 

-¿Mikey, estás drogado?

 

-No, pero ojalá lo estuviera.

 

Su tono de voz fue muy diferente a como siempre suele ser, incluso cuando esta enojado, esta vez sonó como si... como si lo que dijo fuera verdad.

 

Comenzó a ponerse la ropa lo más rápido que pudo.

 

-¿Qué haces? ¿Ya nos vamos?

 

-No. Yo ya me voy.

 

-¡Mikey! -dije parándome por fin de la cama y poniéndome la ropa torpemente.

 

Él ya había terminado y tomó su celular y su reloj del buró y se acercó a la puerta.

 

-¡Mikey! -yo apenas y podía con la blusa-. ¡Espera, carajo!

 

-¡No, no quiero que vengas!

 

-Llévame a casa entonces, no sé como... -para cuando me di cuenta él ya había abierto la puerta y salió dejando un azotón detrás de él.

 

Terminé de cambiarme, tomé mis cosas y salí corriendo con la esperanza de encontrar aún a Mikey, ya era muy noche y no sabía regresar, no sé hasta donde me había llevado Michael.

 

Esta me las pagaría.

 

Did I say that I loathe you?
Did I say that I want to...

-¡¿Pasado mañana?! -¡gritó ella con cierto miedo. Claro que eso no me importaba. Bueno me gustaba ser así. Siempre conseguía lo que quería.

 

-¡Claro, mira que bonito vestido ya te compramos.

 

La madre de Emily tendió el vestido blanco entallado en la cama y sonrió, algo forzosamente, pero lo hacía muy bien, conforme al plan.

 

-¡Pero, pero...!

 

-¡Nada de peros, amor!, pruébate el vestido, anda -¡lo sonreí, tomé el vestido de la cama y se lo dí en la mano.

 

De alguna manera tenía que controlar la situación. El plan salía a la perfección. Los padres de Emily en verdad actuaban como si les importara todo lo que pasaba y como si en verdad me conocieran de toda la vida. Brian probablemente seguía encerrado en cualquier logar, posiblemente muerto ya, y eso era no me importaba en lo más mínimo.

 

-Billie -escuché una voz y salí de mis pensamientos -¿no crees que se ve hermosa?

 

-Bellísima -sonreí victoriosamente, más por el hecho de saber que le había ganado a mi primito del alma.

 

-No lo sé, no me gusta este vestido, es muy corto y escotado yo... yo sé que no solía usar ropa como está.

 

-Emily -dije irritado- Se supone que tú no recuerdas nada, ¿cómo se supone que vas a saber como te vestías o qué hacías y con quién?

 

Ella me miró con cierto miedo, me encantaba tenerla bajo mi control. Además... bueno debo reconocer que lejos de haberme conseguido al fin todo el dinero de la familia, me había sacado la ‘lotería' con esta hermosa mujer... Y ahora sería mi juguetito para siempre.

 

-Me encanta ese vestido -dije- así que te quedarás con él, lo usarás pasado mañana en nuestra boda, querida, ¿entendiste?

 

-Sí -musitó.

 

-Dejemos que se cambie ahora.

 

Le hice una seña a Chantal, la madre de Emily para que saliéramos del cuarto y así lo hicimos.

 

-Aün no sé si estoy haciendo lo correcto.

 

Miré a Chantal yresoplé.

 

-Tendrás tu dinero si eso es lo que te preocupa.

 

-Ese no es el problema. El problema es que... aunque no sea ella precisamente mi hija... no me siento con el derecho de hacerle esto.

 

-No te preocupes, -sonreí- Te prometo que ella tendrá todo lo que se merece, vivirá bien y cuidaré de ella.

 

-Está bien -se oyó preocupada.

 

Pero al parecer con eso se conformó.

 

Did I say I want to leave it all behind?

 

Matt ya me había prestado su teléfono para marcarle a alguien, localizar a mi hermana, o alguno de mis amigos, pero nadie parecía estar ‘disponible'. Me frustré, pero Matt me dijo que intentara después.

 

Si, tenía razón, no servía de nada ponerme así. Ya encontraría a alguien. O eso esperaba.

 

Mientras tanto, tomábamos algunas cervezas y yo trataba de curar algunas heridas menores que aún tenía abiertas.

 

Él me platicaba del problema que tenía con su ex y su actual. Yo le platiqué de Emily y de lo genial que era esa chica para mí. En verdad que Matt me entendía muy bien... era como si ya estuviéramos construyendo una amistad.

 

La puerta  comenzó  a sonar y Shadows se disculpó para abrir argumentando que seguramente sería su novia... Puso cara de pánico, pero aún así abrió.

 

Desde la habitación sólo escuchaba algunos murmullos, pocos minutos después Matt aparecía con una chica.

 

-¡¿April?! -exclamé sorprendido.

 

Por un momento se me cruzó la idea de pedirle ayuda a ella y decirle que me llevara donde Emily, pero después me recordé que no debía confiar en ella.

 

-¡Brian!

 

-¿Qué, se conocen? -preguntó confundido Matt.

 

-Claro -dijo primero ella. Podía ver su cara de asombro y estoy seguro de que se puso nerviosa-. Syn... es pues... mi... ex novio.

 

Matt se quedó serio por un momento, pero después se relajó.

 

-Mira nada más, de haber sabido no te traigo a mi casa -dijo serio. Lo miré como pensando si huir o no-. Nah, ¡es broma hombre! -sonrió. Me sentí más seguro...

 

April estaba más nerviosa e incluso puedo decir que estaba enojada. Me miró como si quisiera matarme o algo así y torció la boca.

 

-Debo irme -dijo ella saliendo casi a tropezones de la casa de Matt.

 

-¿Qué fue eso? -dije atónito.

 

-No lo sé, hombre, pero si la conoces bien debes ya saber que está loca.

 

-Cierto.

 

Ni por nada del mundo se me llegó a cruzar la idea de que ella tenía que ver con lo que me había pasado.

 

'Til I find somebody new

Page: 12 3 ... 5

* The Rev-Girl Bryar ~·

Buscar en este Blog